Sochi. Con el incremento de tensiones mundiales por el caso de Irán, aliado ruso, Serguéi Lavrov dijo que Rusia está preparada para hacer lo necesario para evitar un escenario de guerra.

A pesar de que desde hace algunas semanas el presidente Trump envió refuerzos militares a la región, Mike Pompeo, secretario de Estado de EU, dijo a su par ruso: “Fundamentalmente, no buscamos la guerra con Irán”.

“También hemos dejado claro a los iraníes que si se atacan los intereses estadounidenses, sin duda responderemos de la manera adecuada”, agregó.

Sobre Venezuela, Lavrov y Pompeo no mostraron signos de haber abandonado sus posturas radicalmente opuestas. Sin embargo, Pompeo nombró regiones donde vio potencial para que Estados Unidos y Rusia trabajen juntos de manera estrecha.

“Nuestra cooperación ha sido excelente en Corea del Norte y en Afganistán”, dijo Pompeo a Putin. “Hemos hecho un buen trabajo. El área de contraterrorismo trabaja de manera conjunta. Éstas son cosas sobre las que podemos construir”.

Según el asesor del Kremlin, Yury Ushakov, la charla entre los rusos con el estadounidense no incluyó temas que el presidente Obama le heredó a Trump. “No hablaron de Ucrania en absoluto”, expresó.

En cambio, Putin y Pompeo discutieron sobre Siria, Corea del Norte, Irán, Venezuela y el nuevo acuerdo START, agregó.

Antes de reunirse con Pompeo, Putin examinó un nuevo sistema de misiles hipersónicos con capacidad nuclear en una planta de defensa del sur de Rusia. El Kremlin insistió en que la visita fue casual.

EU se retiró de un acuerdo que data de la Guerra Fría sobre misiles de corto y mediano alcance.