Washington.- Legisladores estadounidenses presionaban a ejecutivos petroleros por los errores en un dispositivo de seguridad el miércoles, mientras BP realiza su esfuerzo más reciente en aguas profundas para controlar el enorme derrame de crudo en el Golfo de México que amenaza con un desastre ambiental.

BP dijo que espera tener una pequeña cúpula de contención en el lugar la noche del jueves con la esperanza de detener el flujo de petróleo del suelo marino del Golfo.

Detectan problemas de seguridad

BP, Transocean y Halliburton, están bajo escrutinio por su responsabilidad en una explosión de una plataforma el 20 de abril que causó la muerte a 11 trabajadores en lo que podría ser el peor derrame de crudo en la historia de Estados Unidos.

Un panel de la Cámara de Representantes de Estados Unidos dijo que había descubierto significativos problemas en un mecanismo de control de seguridad en la plataforma de BP que podría haber contribuido al accidente.

El representante Bart Stupak afirmó que la investigación del panel mostró que el mecanismo para prevenir explosiones submarinas tenía una filtración y que no contaba con suficiente poder como para frenar el flujo petrolero tras la explosión de la plataforma, dando paso a una enorme fuga de crudo.

Una desesperada carrera contra el tiempo busca contener la catástrofe, con BP preparando una potencial solución submarina y efectivos militares apresurándose por limitar el daño a la costa, a la que ya empezó a llegar el crudo expulsado por el pozo dañado.

El intento de BP de cubrir la fuga de crudo con una cúpula más pequeña sobre la filtración en el lecho marino -el segundo esfuerzo en días- estaba encaminado el miércoles. Funcionarios de BP han dicho que no pueden estar seguros de que tendrá éxito, dadas las dificultades de trabajar a 1,6 kilómetros bajo la superficie del océano.

Con el pozo todavía vertiendo unos 5.000 barriles (795.000 litros) de petróleo al día en las aguas del golfo, el miércoles parece encaminado a ser otro día difícil para la industria petrolera y su dañada reputación.

Las empresas pesqueras y de turismo, dos de los principales pilares de la economía del Golfo, junto con las aves, tortugas marinas y otra vida silvestre, están amenazadas por el creciente derrame que podría superar el próximo mes al enorme desastre ambiental provocado por Exxon Valdez en Alaska en 1989.

"Todos están asustados porque (...) la pesca comercial es nuestra forma de vida en Lafitte y si no tenemos eso, no tenemos nada", dijo el pescador Lance Lacrose en Venice, Luisiana.

US188 millones en gastos por derrame

La Casa Blanca propuso una nueva legislación en respuesta al derrame que prevé 188 millones de dólares en gasto discrecional de una sola vez, que será cubierto mayormente por BP, por lo que el Gobierno federal puede apurar la asistencia a aquellos afectados si es que la fuga empeora.

También elevaría un límite existente en la responsabilidad por daños para la compañía correspondiente, en este caso BP, relativo a las pérdidas económicas causadas por el derrame petrolero.

La legislación también exige un incremento de un centavo por barril en el impuesto que las firmas petroleras pagan para un fondo de responsabilidad en derrames de crudo.

Acciones de BP, en picada

La caída de las acciones de BP ha reducido el valor de la compañía en más de 30,000 millones de dólares, excediendo por mucho las peores estimaciones del costo del derrame y reflejando la incertidumbre sobre cuál

será el resultado de la catástrofe, con una situación variable y sin precedentes.

Las acciones de BP bajaban levemente tarde en la Bolsa de Valores de Londres mientras que los títulos de Transocean retrocedían y los de Halliburton avanzaban ligeramente a mediodía en Nueva York.

Dura inquisición

Si las audiencias del martes sirven como referencia, la sesión del miércoles será severa con los ejecutivos.

En audiencias ante dos comisiones del Senado, los legisladores acusaron a ejecutivos de BP America Inc, Transocean y Halliburton de tratar de inculparse entre ellos, y los sometieron a un duro interrogatorio sobre seguridad y el sellado del pozo.

El senador demócrata Ron Wyden interrumpió en un momento al presidente de la filial estadounidense de BP y dijo que " la cultura de esta compañía ha sido un accidente detrás de otro". BP había tratado de reparar su imagen desde una explosión en el 2005 en su refinería Texas City que produjo 15 muertes.

Algunos también cuestionaron la respuesta, destacando que BP parece estar probando diversas soluciones sin ninguna seguridad de éxito.

BP intentará cubrir la fuga de crudo con una cúpula más pequeña a la de 98 toneladas que trató de instalar sin éxito el fin de semana. El nuevo domo ha sido bajado al lecho marino y se lo está preparando para desplegarlo hacia fines de la semana, dijo el miércoles el portavoz de BP, Bryan Ferguson.

Dijo que BP también está tratando de perforar un pozo de alivio, que podría llevar 80 o más días.

Protestas planeadas

Los manifestantes se están poniendo más activos, con muchos ubicados cerca de las audiencias. El miércoles, activistas de Seize BP planean manifestarse en las oficinas de la empresa y otros lugares del país para exigir al Gobierno que congele los activos de la firma para garantizar el pago de la limpieza y la indemnización de los afectados por el derrame.

Once trabajadores murieron el 20 de abril en la explosión que hundió a la plataforma ubicada sobre el pozo dañado. La pesca y el turismo, junto con la vida salvaje del área, están amenazadas por el creciente fiasco que el próximo mes podría superar el desastre del Exxon Valdez ocurrido en Alaska en 1989.

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