El gobierno del presidente Obama dijo que empezará a utilizar recursos de programas de pensiones federales, al vencerse este lunes el plazo para seguir captando dinero del público, un hecho que enfatizó la urgencia de alcanzar con el Congreso un acuerdo sobre el límite de la deuda y el gasto público.

El secretario del Tesoro, Tim Geithner, lleva varios meses advirtiendo que el gobierno pronto alcanzaría el techo legal de la deuda, de 14.3 billones (millones de millones) de dólares. Al llegar a ese límite el lunes, Geithner se abocó a adoptar medidas especiales para posponer el día en que el gobierno agote sus recursos para cubrir obligaciones.

Geithner, quien ya suspendió un programa que ayuda a gobiernos estatales y locales a gestionar sus finanzas, empezará este martes a tomar prestados recursos de fondos de jubilación de empleados federales. La medida no tendrá un impacto en los jubilados, ya que el Tesoro está legalmente obligado a rembolsar los recursos.

La maniobra le otorga a Geithner a lo sumo un par de meses. Si el Congreso no aprueba antes del 2 de agosto una iniciativa para elevar el límite de la deuda, el gobierno podría incumplir algunas de sus obligaciones, lo que según Geithner generaría un enorme daño económico, amén de la suspensión de servicios como la distribución de cheques a pensionados del Seguro Social.

Algunos líderes republicanos en el Congreso dudan que rebasar el límite del 2 de agosto para alcanzar un acuerdo resultaría tan catastrófico como prevé Geithner. Los cabezas republicanos insisten en que el Congreso recorte el gasto del gobierno en la misma medida en que la administración de Obama desea elevar el techo de la deuda, sin aumentar impuestos. Obama propone recortes al gasto y más impuestos para frenar la deuda.

El gobierno advierte que resulta riesgoso votar sobre el límite de la deuda dentro de un paquete que incluya otras propuestas. Pero John Boehner, líder de la mayoría republicana de la Cámara Baja, exige que el Congreso utilice el voto sobre la deuda para reducir el gasto.

Todas las posibilidades deben estar sobre la mesa, menos elevar impuestos. Aumentar impuestos dañaría nuestra economía y nuestra capacidad de generar empleo en el país , afirmó Boehner.

Los titulares del Tesoro han recurrido a fondos de programas especiales para no caer en incumplimiento hasta en seis ocasiones desde 1985. La mayor demora en subir el techo de la deuda se dio en 1995, cuando los republicanos llegaron a dominar el Congreso durante el gobierno de Clinton. Hoy, las necesidades son mayores, pues el déficit mensual del gobierno es de 125,000 millones de dólares.