Montevideo. Los acontecimientos de este domingo en Venezuela llevaron a la cancillería uruguaya, encabezada por el ministro Rodolfo Nin Novoa y el subsecretario Ariel Bergamino, a pronunciarse sobre la crisis institucional de ese país.

“La actitud del gobierno de Venezuela daña seriamente los esfuerzos de la comunidad internacional para colaborar con los venezolanos, a través del diálogo y la negociación, para lograr una salida a la grave crisis institucional que sufre ese país”, señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado.

La respuesta del gobierno de México, que junto a Uruguay formó el Mecanismo de Montevideo para buscar un diálogo entre las partes confrontadas en Venezuela, fue menos formal y categórica. A través de un tuit, la Secretaría de Relaciones Exteriores escribió: “México hace votos para que la Asamblea Nacional de Venezuela pueda elegir democráticamente su Junta Directiva conforme al proceso establecido en la Constitución de ese país hermano. El legítimo funcionamiento del Poder Legislativo es pilar inviolable de las democracias”.

El gobierno del presidente Tabaré Vázquez está por concluir. Su relación con la dictadura de Maduro fue buena, pero llegará el presidente electo, Luis Lacalle Pou, quien anunció que cuando asuma va a “condenar la dictadura”.

Lacalle escribió en Twitter que en Venezuela se produjo “un nuevo golpe a la institucionalidad democrática”, y que se violentó “la voluntad popular”.

Montevideo-Washington, la nueva conexión

El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, conversó este lunes con el presidente electo de Uruguay, Luis Lacalle Pou, para “profundizar la cooperación” de cara a la “resolución de la crisis humanitaria” en Venezuela y el “fortalecimiento de las instituciones democráticas” en la región.

“El secretario Pompeo y el presidente electo Pou discutieron expandir la implicación económica bilateral. Y profundizar la cooperación para resolver la crisis humanitaria provocada por Maduro en Venezuela”, indicó Morgan Ortagus, vocera del Departamento de Estado, en un comunicado.

Elliott Abrams, representante especial de Estado de Estados Unidos para Venezuela, aseguró que continuarán buscando nuevas medidas para apoyar la restauración de la democracia en el país.

“Trataremos de atraer más apoyo de los países del mundo. También aplicaremos más presión sobre aquellos que contribuyan con el régimen”, afirmó Abrams.

El único país que reconoció el golpe de Nicolás Maduro a la Asamblea Nacional fue Cuba.

La Unión Europea rechazó el acto que impidió la entrada a la Asamblea a su presidente, Juan Guaidó. Maduro colocó un muro de militares en la reja de la asamblea.