La III Corte Penal del Tribunal de Roma absolvió a los 13 de 14 uruguayos para los que la fiscalía del país europeo había pedido cadena perpetua por su presunta participación en el Plan Cóndor. Solamente el canciller de la dictadura uruguaya, Juan Carlos Blanco, fue hallado culpable y condenado, informó Radio Uruguay.

Blanco, quien fue ministro de Relaciones Exteriores (1972-1976) cumple una pena en Uruguay por los asesinatos de los legisladores Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, del matrimonio de refugiados políticos, exmilitantes del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros Rosario Barredo y William Whitelaw, y del asesinato y posterior desaparición de la maestra Elena Quinteros.

En total la fiscalía Italiana imputó a 27 uniformados uruguayos, chilenos, bolivianos y peruanos por su implicación en el Plan Cóndor, a través del cual se asesinó e hizo desaparecer a 42 jóvenes de izquierda, entre ellos 20 italianos, durante las décadas de 1970 y 1980.

Entre los imputados hay dos de nacionalidad boliviana, siete chilenos, cuatro peruanos y 14 uruguayos.

El vicepresidente, Raúl Sendic, junto con un representante de la Dirección General para Asuntos Políticos del Ministerio de Relaciones Exteriores, viajó a Roma en representación del país para escuchar la sentencia de los militares uruguayos. Junto con ellos también viajaron representantes de la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo, del PIT-CNT y familiares de víctimas de los crímenes.

El uruguayo Jorge Troccoli fue el único de los imputados que se apersonó en el juicio donde fue finalmente absuelto.