Londres. Gran Bretaña permitirá la entrada a más migrantes que sean médicos o enfermeras para ayudar a reducir la escasez de personal en su Servicio Nacional de Salud.

De acuerdo con el portavoz del gobierno de la primera ministra británica, Theresa May, el número de visas concedidas anualmente para esa categoría de profesionales aumentará. Se espera que este viernes la medida sea anunciada oficialmente por el Ministerio del Interior.

Actualmente, el límite de visas de nivel dos para los trabajadores no pertenecientes a la Union Europea (UE) es de 20,700 personas por año.

El Royal College of General Practitioners destacó que de concretarse el plan significaría una “victoria muy necesaria para el sentido común y la atención al paciente”.

Es la primera vez que el gobierno conservador flexibiliza las normas migratorias, a pesar de haberse fijado una meta no lograda de reducir la inmigración a menos de 100,000 personas al año. Hasta ahora la cifra es más del doble de eso y los críticos consideran que el objetivo es arbitrario, poco realista y económicamente dañino.

Los ciudadanos de los 28 países que componen la UE pueden vivir en Gran Bretaña bajo las normas de libre tránsito del bloque; no obstante, perderán ese derecho automático con el Brexit, una vez que Gran Bretaña salga de la UE en marzo del 2019. Tras el referéndum del Brexit en el 2016, creció el número de personal médico que abandonó el país.