La Comisión Europea escribió al gobierno italiano pidiéndole explicaciones por el deterioro de las finanzas públicas del país, dijo una fuente de la Unión Europea, en una decisión que podría allanar el camino para que Bruselas comience una acción disciplinaria contra Roma la próxima semana.

La carta enviada por la Comisión es una obligación legal de acuerdo a las leyes comunitarias cuando un país tiene una deuda pública por encima del techo de la UE de 60% del Producto Interno Bruto (PIB) y no la está reduciendo como debe.

La misiva fue enviada el miércoles 29 de mayo, tras la reunión semanal de los comisarios de los 28 estados miembros de la UE, dijo un funcionario comunitario a Reuters.

Italia deberá responder para este viernes 31 de mayo. Francia, Bélgica y Chipre recibieron cartas similares sobre el estado de sus finanzas públicas. Cada país será evaluado de forma individual y habrá conclusiones diferentes sobre los siguientes pasos a seguir, pero la situación italiana parece la más complicada.

Su deuda nacional se elevó desde el 131,4% del PIB en 2017 al 132,2% en 2018 y trepará hasta el 133,7% este año y al 135,2% en 2020, según las previsiones de la Comisión.

Por si fuera poco, el déficit estructural de Italia, que de acuerdo a las leyes comunitarias debería reducirse en un 0,6% del PIB anualmente hasta que se equilibre, ha estado elevándose en su lugar cada año desde 2015. Esta medida llegará al 2,4% del PIB este año y al 3,6% en 2020 si no cambian las políticas.

Esta situación contrasta con el compromiso alcanzado con Roma a fines del año pasado, por el que se permitió de forma excepcional a Italia que mantuviera sin cambios su déficit estructural en lugar de reducirlo, con un alivio marginal de la deuda en 2019, de acuerdo a una previsión optimista de crecimiento económico.

La idea era permitir que surtieran efecto las políticas económicas de la nueva coalición gobernante euroescéptica y que se impulsara el crecimiento, como aseguraba Roma que ocurriría. No obstante, la previsión de crecimiento para este año es ahora una pequeña fracción del 1% asumido a fines de 2018, lo que hará que la Comisión evalúe de nuevo la situación fiscal italiana el 5 de junio.