El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, nominó al juez federal Neil Gorsuch para un cargo vitalicio en la Suprema Corte, pero ha generado desencuentros entre legisladores demócratas y republicanos por la inclinación que el nuevo juez puede dar a ese órgano judicial durante las próximas décadas.

Al hacer el anuncio, el presidente Trump afirmó que el juez Gorsuch tiene capacidades jurídicas sobresalientes, una mente brillante, disciplina tremenda, y se ha ganado el apoyo de ambos partidos .

Conservadores recibieron con beneplácito la nominación de Gorsuch, de 49 años, el juez más joven nominado al máximo tribunal de EU en los últimos cinco lustros. Desde el 2006, tras ser designado por el presidente George W. Bush, Gorsuch ha trabajado en la Corte de Apelaciones del Décimo Circuito en Denver, y alguna vez en la Corte Suprema como auxiliar de juez.

Si el Senado aprueba la nominación de Gorsuch tomaría el lugar de Antonin Scalia, fallecido el año pasado y quien mucho tiempo fue la voz más poderosa de la derecha en la Suprema Corte de EU.

Dependiendo de su edad, un juez puede estar activo durante 50 años y sus decisiones pueden durar un siglo o más , expresó Trump.

Gorsuch, de ser designado ayudará a definir temas polémicos como el aborto, el control de armas, la pena de muerte y los derechos religiosos, no tendrá un día de campo para obtener la confirmación del Senado, tras el rechazo de los republicanos a la propuesta de Obama del juez federal de distrito Merrick Garland para la vacante, con el argumento de que la posición debía ser cubierta después de la elección presidencial, realizada en noviembre.

Algunos demócratas consideraron ese rechazo como despojo de una posición que correspondía determinar al expresidente y ahora pretenden impugnar cada nominación a la que consideran la silla robada en el Tribunal.

Por su carácter vitalicio, la designación de Gorsuch es, quizá, la decisión más significativa de Trump en su incipiente administración, que prevalecería mucho tiempo después de que concluya la administración federal. Otros tres jueces están cerca de los 80 años de edad y un retiro daría a Trump la oportunidad de consolidar el dominio conservador en la corte durante muchos años.

Durante su presentación, Gorsuch dijo que respeta el hecho de que redactar las leyes en nuestro orden legal dependa del Congreso y no de los tribunales. El rol de los jueces es aplicar, no alterar, el trabajo de los representantes del pueblo. Un juez al que le gustan todos los resultados que consigue posiblemente es un mal juez, al forzar los resultados que prefiere en lugar de aquellos que la ley demanda .

Empatía republicana

Neil Gorsuch es reconocido como juez por su brillantez y por sus posturas conservadoras y su férrea defensa de los llamados valores familiares y por ser un convencido de la necesidad de preservar el papel de la religión en la sociedad estadounidense.

El nominado a la Suprema Corte exhibe títulos de las prestigiosas universidades de Columbia y Harvard, no esconde su admiración por Scalia y, como el extinto magistrado, está a favor de lo que en Estados Unidos se denomina originalismo: la idea de que los jueces deben interpretar la Constitución en la forma en que fue entendida cuando fue escrita.

Gorsuch proviene de una familia con recursos y pasó parte de su vida en Washington, adonde llegó cuando era adolescente a raíz de que su madre fue nombrada responsable de la Agencia de Protección Ambiental en el gobierno de Ronald Reagan.