Estimado suscriptor, usted está registrado como participante en un disturbio masivo . Ése es el escalofriante mensaje de texto que las personas cerca del enfrentamiento entre la policía antidisturbios y los manifestantes ucranianos en Kiev recibieron ayer, poco después de la medianoche, según reportes de Andrew Kramer, del New York Times.

Las protestas fueron una respuesta a las nuevas restricciones a los derechos de expresión y congregación aprobados como ley por el presidente, Viktor Yanukovich. Tales leyes fueron implementadas luego de las protestas públicas provocadas por la decisión de Yanukovich de no firmar un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea. El lenguaje utilizado en el mensaje de texto refleja una ley que criminaliza y castiga con penas de cárcel el participar en una protesta considerada como violenta, de acuerdo con Kramer.

Pero siniestro como podría parecer este mensaje de texto, es probable que no sea técnicamente difícil de lograr. Es de suponer que las autoridades pudieron determinar quiénes se encontraban en las inmediaciones de la protesta al analizar los registros de las antenas celulares cercanas. En Estados Unidos, ese tipo de información se puede solicitar a los proveedores de móviles en forma de datos que revelan la ubicación de centenares o miles de ciudadanos inocentes asociados con una antena de telefonía móvil específica, junto con los sospechosos. La información sobre la ubicación es considerada como metadatos.

El gobierno de Estados Unidos niega que realiza actualmente un seguimiento de las ubicaciones de los teléfonos celulares dentro del país, a pesar de que admite que ha llevado a cabo un proyecto de prueba sobre el tema en los últimos años.

Este incidente muestra cómo los metadatos de ubicación -contrario a las afirmaciones de los defensores de la NSA de que tales datos no son delicados- son increíblemente poderosos, especialmente en grandes cantidades, y pueden ser fácilmente utilizados por los gobiernos para identificar y suprimir a los manifestantes que intentan ejercer su derecho a la libre expresión , afirmó Kevin Bankston, director de Política en el Instituto de Tecnología Abierta de la New America Foundation.

Sin embargo, a pesar de lo que parece ser un intento de utilizar la tecnología de geolocalización integrada en los teléfonos móviles para frenar a la disidencia, Kramer aseguró que los mensajes de texto tuvieron poco efecto sobre las protestas en Kiev. Tres horas después de que se envió en mensaje -escribió-, la policía antidisturbios cargó al otro lado de las barricadas de autobuses quemados en la calle Hrushevskoho, cerca del Parlamento; no obstante, fueron recibidos por una multitud de manifestantes en pasamontañas y cascos listos para pelear .