PARIS - Los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE) podrían acordar este lunes un embargo petrolero contra Irán y un congelamiento sobre los activos de su banco central, dijo el jueves el ministro de Relaciones Exteriores francés, Alain Juppe.

Francia ha pedido nuevas sanciones para presionar a Irán a que detenga su programa nuclear mientras las conversaciones entre la república islámica y seis potencias mundiales -Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña, Francia y Alemania- continúan estancadas.

"El lunes, en el encuentro de la UE, podremos llegar a un acuerdo sobre un paquete de sanciones en esas dos áreas", dijo Juppe a periodistas tras una reunión con su par australiano, Kevin Rudd.

Diplomáticos de la UE han dicho que estados miembro del bloque alcanzaron un principio de acuerdo para congelar los bienes del banco central iraní junto al planeado embargo al productor de crudo miembro de la OPEP, aunque aún no alcanzaron una decisión sobre cómo proteger las sanciones al comercio no petrolero.

Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos han redoblado la presión sobre Teherán después que la Agencia Internacional de Energía Atómica expresara en noviembre preocupación por el programa nuclear de la república islámica.

Más temprano, el ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Ahmet Davutoglu, se hizo eco de los comentarios de Rusia respecto de que Irán y todas las partes estaban dando pasos hacia la reanudación de las conversaciones, pero Juppe se mostró escéptico.

"Siempre dijimos que estamos dispuestos a dialogar", sostuvo Juppe. "(La jefa de Política Exterior de la UE Catherine) Ashton ha hecho ofertas concretas, pero lamentablemente hasta ahora Irán no se ha comprometido de forma transparente para este proceso de discusión".

"Por esta razón, para evitar una opción militar irreparable, es que debemos reforzar las sanciones", remarcó el funcionario.

Por su parte, Rudd dijo que China y las naciones que continúan importando crudo iraní deberían tener en mente que las potencias mundiales buscan presionar a Teherán para que cambie su postura con respecto al enriquecimiento de uranio.

En respuesta a esta presión, el primer ministro chino Wen Jiabao defendió sus importaciones de crudo iraní, el quinto mayor exportador a nivel mundial.

"Le pedimos a nuestros amigos en Pekín y en Asia que reflexionen seriamente sobre el tema", sostuvo Rudd.

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