La Unión Europea (UE) reclamó este martes una "investigación independiente" sobre las circunstancias de la muerte del concejal opositor venezolano Fernando Albán que, según las autoridades de Venezuela, se suicidó durante su detención.

"Esperamos una investigación exhaustiva e independiente para aclarar las circunstancias de la trágica muerte del concejal Albán", indicó en un comunicado la oficina de la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini.

Albán, concejal del municipio Libertador de Caracas, fue detenido el viernes en relación al presunto ataque con drones explosivos contra el presidente venezolano, Nicolás Maduro, el pasado 4 de agosto.

Según el fiscal general venezolano, Tarek William Saab, el político opositor se suicidó el lunes en la sede del servicio de inteligencia. Pero para su partido, Primero Justicia, se trata de un "asesinato".

Tras subrayar que el concejal falleció "bajo la custodia" del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), la UE recordó que compete a Caracas "garantizar la seguridad y la integridad física" de los detenidos.

"Esperamos que el gobierno venezolano respete los derechos humanos de todos los detenidos", agregó el comunicado de la diplomacia comunitaria, que urge también a la liberación de "todos los presos políticos".

La UE, que se suma así al llamado de la ONU, impuso en el último año sanciones a Venezuela —un embargo de armas y medidas restrictivas contra 18 altos funcionarios— por, a su juicio, menoscabar la democracia, el Estado de derecho y los derechos humanos.

Según el fiscal general venezolano, Tarek William Saab, Albán, detenido en relación al presunto ataque con drones explosivos contra el presidente Nicolás Maduro, se suicidó el lunes en la sede del servicio de inteligencia.

El partido de Albán, Primero Justicia, denunció que se trató de un "asesinato".

Albán, concejal del municipio Libertador de Caracas, fue detenido el pasado viernes acusado de participar en la explosión de dos drones cerca de la tarima en la que Maduro pronunciaba un discurso el 4 de agosto, durante un desfile militar en la capital.

Saab explicó telefónicamente a la televisora gubernamental VTV que Albán "solicitó ir al baño y estando allí se lanzó al vacío desde un piso diez".

El ministro de Interior y de Justicia, Néstor Reverol, afirmó que Fernando Albán se suicidó "en el momento en que iba a ser trasladado al tribunal".

"Magnicidio frustrado"

Nicolás Maduro calificó los hechos del 4 de agosto de "magnicidio en grado de frustración" y responsabilizó como autor intelectual al diputado Julio Borges, fundador de Primero Justicia y exiliado en Colombia.

La "crueldad de la dictadura terminó con la vida de Fernando Albán", reaccionó Borges en Twitter, al recordar que el concejal había viajado a Nueva York la semana pasada para visitar a sus hijos y lo acompañó a Naciones Unidas.

"No va a quedar impune su muerte", añadió el diputado, a quien Maduro acusa de formar parte de una trama para derrocarlo con la ayuda de Estados Unidos y Colombia.

El presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense, Bob Corker, de visita en Caracas, calificó de perturbadora la muerte de Albán. "El gobierno tiene la responsabilidad de garantizar que todos entiendan cómo pudo haber sucedido", escribió en Twitter

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, condenó la muerte. "Responsabilidad directa de un régimen torturador y homicida", escribió en Twitter.

El excandidato presidencial Henrique Capriles, miembro del partido de Albán, señaló que lo ocurrido "es total responsabilidad del régimen". "NUNCA podría haber actuado contra su vida", subrayó en Twitter.