Bruselas.- Los países miembros de la zona euro concluyeron hoy que España y Portugal deberán adoptar en 2011 y los años siguientes medidas de ajuste adicionales a las ya anunciadas por ambos gobiernos, para reducir su déficit fiscal y deuda pública.

'Será necesaria una consolidación adicional más allá de 2011, así como más progresos con las reformas estructurales', dijo el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, al resumir la posición defendida por los ministros de Economía de la unión monetaria en una reunión celebrada este lunes en Luxemburgo.

'Ambos países se han comprometido a tomar acciones en este sentido. Ambos países están también trabajando en medidas adicionales, si son necesarias, para alcanzar los objetivos de déficit en 2011', afirmó en rueda de prensa.

Aun así, Juncker reiteró su opinión de que los planes de austeridad fiscal adoptados por los gobiernos español y portugués contienen 'medidas significativas y audaces', que 'contribuirán sin ninguna duda a estabilizar el nivel de deuda'.

Por su parte, el comisario europeo del área, Olli Rehn, volvió a manifestar su respaldo al contenido de ambos planes, pero recordó que la posición final de la Comisión Europea al respeto se dará a conocer el próximo día 15.

Nuevas sanciones

Por otro lado, los ministros de Finanzas de la UE acordaron el lunes crear nuevas sanciones que permitirán intervenir antes contra los países demasiado endeudados, así como presentar a Bruselas los presupuestos nacionales para reforzar el control de las finanzas públicas.

El acuerdo, alcanzado en una reunión en Luxemburgo, contempla la posibilidad de sanciones incluso cuando el límite de déficit público permitido, del 3% del Producto Interior Bruto (PIB), todavía no haya sido superado.

Estas sanciones, que todavía deben "definirse", podrían ser decididas si un país hace caso omiso de las advertencias de sus socios sobre una deriva de sus arcas públicas o si el nivel de su deuda asciende demasiado rápidamente, indicó el presidente de la Unión Europea (UE), Herman Van Rompuy.

El Pacto de Estabilidad de la UE prevé multas contra los países cuyo déficit público supere el 3% del PIB pero este instrumento nunca ha sido utilizado pese a que actualmente la gran mayoría de los Estados lo sobrepasan con creces.

Los países de la UE solicitarán a la Comisión Europea que formule sus propuestas sobre las nuevas sanciones, que podrían por ejemplo ir encaminadas a cerrar el grifo de los fondos públicos que las capitales reciben de Bruselas.

Paralelamente, los ministros aceptaron el principio de que sus países presenten a la Comisión Europea y a sus socios de la UE sus presupuestos anuales antes de ser aprobados por sus respectivos parlamentos.

Con esta medida, se reforzará el control sobre las finanzas públicas y la disciplina presupuestaria, una necesidad que se hizo evidente con la explosión de los déficits públicos europeos, en especial, de Grecia, España y Portugal.

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