Estrasburgo, Francia.- La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente de Francia, Francois Hollande, remarcaron el domingo que la crisis de inmigración, que llevó a más de un millón de personas a la Unión Europea el año pasado, necesita una solución a nivel del bloque.

Los líderes se reunieron en Estrasburgo para discutir la agenda de la cumbre europea del 18 y 19 de febrero.

Merkel, quien abrió las fronteras a los sirios que huyen de la guerra civil, está bajo una creciente presión para limitar el influjo de migrantes que llegan al país.

Una encuesta publicada esta semana indicó que el respaldo para Merkel cayó a mínimos en cuatro años y medio, con más de un 80% de los alemanes dudando respecto a si su Gobierno tiene la crisis bajo control.

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La crisis ha tensado las relaciones entre estados miembro de la UE y ha puesto a prueba su compromiso con el acuerdo de fronteras abiertas de Europa.

Hollande y Merkel acordaron que el plan de acción definido por la Comisión Europea es una prioridad, dijo una fuente cercana al presidente de Francia.

El plan involucra asistencia para que Grecia controle sus fronteras, refuerce sus registros de refugiados y luche contra los traficantes de personas.

También incluye un paquete de ayuda para que Turquía frene el flujo de inmigrantes que ingresan a Europa.

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mfh