Ankara.- La aviación turca bombardeó el sábado posiciones de los insurgentes kurdos del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en el norte de Irak, luego de un ataque contra un puesto militar turco situado en la frontera que mató a ocho soldados e hirió a 14, anunció el ejército.

Este balance aumentó durante la jornada cuando dos soldados turcos murieron y otros dos fueron heridos por la explosión de una mina en esa misma región, indicó una fuente de la seguridad local que pidió el anonimato.

Soldados que participaban en las operaciones para capturar a los atacantes en la frontera iraquí, una zona muy accidentada que favorece la infiltración desde Irak, murieron al estallar una mina activada por control remoto por los guerrilleros kurdos, precisó esta fuente.

El PKK realiza numerosos ataques con minas contra las fuerzas armadas y contra los civiles que sospecha que trabajan para ellas.

El ataque de un grupo de rebeldes se produjo a primeras horas del sábado en las inmediaciones de un puesto de la gendarmería situado entre Turquía e Irak, cerca de Semdinli, en el extremo sudeste turco, según un comunicado publicado en Internet.

En la respuesta de los militares, apoyados por helicópteros, murieron doce rebeldes, subraya el documento.

El PKK reivindicó dicho ataque.

Cazas turcos bombardearon luego varias posiciones del PKK en el norte de Irak, donde esta organización, considerada terrorista por Turquía y otros muchos países, posee bases de retaguardia, según la misma fuente.

El conflicto kurdo en Turquía ha costado la vida a más de 45,000 personas, según el ejército.