El primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras prometió este martes a los votantes una baja de impuestos con vistas a las próximas elecciones, después de que su gobierno superó las metas presupuestarias fijadas por los acreedores del rescate financiero.

Tsipras declaró que la baja al impuesto sobre ventas en los cobros de energía en viviendas, así como en el servicio de comidas, entrará en vigor este mes de mayo, y que medidas adicionales de asistencia serían puestas en marcha a comienzos del 2020 a fin de disminuir algunos de los fuertes impuestos aplicados durante los tres rescates financieros internacionales.

El funcionario es superado por los conservadores de la oposición en las encuestas -por dos dígitos en algunas- con vistas a los comicios de gobierno local y europeos previstos para finales de mes y a una elección nacional que se realizará a principios de octubre.

“Con efecto inmediato, estamos adoptando medidas para reducir la carga de la crisis a los afectados”, declaró el primer ministro izquierdista en conferencia de prensa.

El desempeño fiscal de Grecia en el 2018 fue mejor a lo esperado: hubo un superávit presupuestario primario de 4.4% (excluyendo el pago de la deuda), cuando los acreedores pedían un saldo positivo de 3.5 por ciento.

La economía crecerá este año 2.2% con un desempleo bastante leve, de acuerdo con una previsión actualizada que la Comisión Europea anunció este martes. Sin embargo, más de un tercio de los griegos continúan viviendo en la pobreza o en riesgo de caer en pobreza, y los sueldos promedio continúan bajando después del rescate financiero que concluyó en agosto.