El presidente estadounidense Donald Trump evitó este sábado por segundo año consecutivo asistir a la cena de la Asociación de Corresponsales de Prensa de la Casa Blanca, a diferencia de sus predecesores que asistieron todos los años, salvo Ronald Reagan, tras el atentado en su contra en 1981.

Trump, quien fue cuestionado en el reporte de Libertad de Prensa en el Mundo por calificar a los medios como “enemigos del pueblo estadounidense”, optó por realizar un mitin político en Washington Township, Michigan. El año pasado hizo lo mismo en Pensilvania.

“Prefiero estar en Washington, Michigan, que en Washington, DC”, se ufanó Trump al inicio del mitin, en medio de vítores de un público que abarrotó el Total Sports Park. Cientos de sus seguidores tuvieron que presenciar el evento desde fuera del parque.

Durante el mitin, similar a los actos de su campaña electoral en 2016, Trump presumió el regreso de empresas a Estados Unidos, insistió en que ya empezó la construcción del muro en la frontera con México y reiteró que saldrá del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en caso de no lograr un buen acuerdo.

“Debemos tener fronteras fuertes”, exclamó Trump. En respuesta, los asistentes respondieron a coro: “Construye el muro, construye el muro”.

“¿Están viendo ese desbarajuste con la caravana? Nuestras leyes son tan débiles, tan patéticas, por culpa de los demócratas Nancy Pelosi y Charles Schumer”, señaló Trump sobre la Caravana de Viacrucis del Migrante. “Vamos a construir el muro, ya empezamos”, remató.

El vicepresidente Mike Pence viajará el próximo lunes a la frontera de Estados Unidos con México para recibir una sesión informativa sobre la construcción de una sección de muro en la zona de Calexico.

Desde el mes pasado, Trump proclamó el inicio de la construcción de su muro en la frontera con México, pero se trata en realidad de la compostura de una vieja barda metálica en Calexico. El Congreso prohibió usar dinero del presupuesto para construirlo.

Aunque Trump no asistió a la cena de la Asociación de Corresponsales de Prensa de la Casa Blanca, algunos de sus colaboradores lo hicieron, como su asesora Kellianne Conway. Tambien llegó su exjefe del Consejo de Asesores Económicos, Gary Cohn.

En 2015, durante la cena de gala, donde fue invitado por The Washington Post, Trump fue ridiculizado por el entonces presidente Barack Obama.

Con el rostro adusto, Trump aguantó los dardos satíricos del presidente sin siquiera esbozar una sonrisa.

La organización Reporteros sin Fronteras (RWB) degradó está semana dos lugares en la clasificación internacional de libertad de prensa durante el primer año de la presidencia de Trump.

El Índice de Libertad de Prensa en el Mundo 2018 colocó a Estados Unidos en el lugar 45 de 180 países, dos sitios por debajo de su clasificación del año anterior, conforme los periodistas enfrentan mayores dificultades, e incluso arrestos o amenazas en redes sociales, para hacer su trabajo.

Desde la llegada de Trump a la presidencia, la Asociación de Corresponsales de Prensa de la Casa Blanca abrió por primera vez en su historia un Comité de Seguridad donde sus miembros pueden reportar amenazas o agresiones por motivo de su trabajo periodístico.

RWB deploró que Trump declare a los medios “enemigos del pueblo”, lance frecuentes ataques verbales contra periodistas específicos, intente bloquear el acceso a varios medios a la Casa Blanca y use rutinariamente el término fake news en represalia por coberturas críticas.

La Casa Blanca calificó esta semana como ridículo el reporte de RWB y sostuvo que Trump ha presidido sobre una de las más exitosas administraciones en términos de libertad de prensa.

“Creo que mi mera presencia, apareciendo aquí y respondiendo a sus preguntas, sin filtros, es un buen ejemplo de libertad d prensa y creo que es ridículo sugerir lo contrario”, sostuvo Sanders.

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