Bridgewater. El presidente Trump amenazó con cerrar el gobierno federal este otoño si el Congreso no aprueba cambios radicales en las leyes de inmigración, incluyendo el incremento de presupuesto para la construcción del muro fronterizo, una promesa de larga data.

“Estaría dispuesto a ‘cerrar’ el gobierno si los demócratas no nos dan los votos para mejorar la seguridad fronteriza, ¡que incluye el muro!”, tuiteó Trump. “Deben eliminar la lotería (de visas), de capturas y liberaciones, etc. y finalmente acudir al sistema de inmigración basado en el mérito”, remató.

La advertencia sobre el cierre de la gestión del gobierno de Trump, que ya la había hecho con anterioridad, presiona hacia arriba las apuestas sobre el cierre antes del 30 de septiembre, lo que aumenta también la posibilidad de un enfrentamiento político antes de las elecciones legislativas del 6 de noviembre, escenario que los líderes republicanos del Congreso quieren evitar.

Una discusión sobre el financiamiento podría ser una distracción para confirmar al candidato de Trump a la Corte Suprema, Brett Kavanaugh, para el 1 de octubre.

Ayer mismo, Trump se enfrentó a opiniones de congresistas republicanos que opinan en contra del cierre administrativo. Uno de ellos fue el representante Steve Stivers, de Ohio, quien dirige el Comité Electoral Nacional Republicano.

“No creo que vayamos a cerrar el gobierno. Sabes, creo que vamos a asegurarnos de mantener abierto el gobierno, pero vamos a tener mejores políticas sobre inmigración”, dijo Stivers en el programa de ABC News, This Week.

El senador repubicano Ron Johnson, presidente del Comité Senatorial de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales, dijo a CBS News en Face the Nation que apoya los esfuerzos del presidente por aprobar políticas conservadoras de inmigración, pero no está de acuerdo con el cierre administrativo del gobierno.

Riesgo político

El año del presupuesto federal termina el 30 de septiembre y los legisladores pasarán gran parte de agosto en sus estados haciendo campaña rumbo a las elecciones de mitad de periodo programadas en noviembre.

Trump tomaría un riesgo político si permite que casi todas las funciones gubernamentales se detengan por completo el 1 de octubre, el primer día del nuevo año presupuestario, poco más de un mes antes de las elecciones del 6 de noviembre, en las que el control republicano de las dos cámaras del Congreso está en riesgo.

El tuit de Trump generó sorpresa, ya que, el pasado miércoles, Paul Ryan y Mitch McConnell supuestamente convencieron a Trump de no hablar sobre el muro hasta después de las elecciones.