Washington. El teleprompter de Donald Trump repudió al Twitter de Trump en la sala diplomática de la Casa Blanca el pasado lunes.

Después de los dos tiroteos masivos en menos de 24 horas, en los que murieron más de 30 personas, el teleprompter de Trump habló de “el valor y la dignidad inherentes a cada vida humana”.

“Con una sola voz, nuestra nación debe condenar el racismo, la intolerancia y la supremacía blanca”, dijo el presidente, leyendo un guión que se desplazaba en la pantalla del teleprompter frente a él.

Añadió: “Ahora es el momento de dejar de lado el partidismo destructivo y encontrar el coraje para responder al odio con unidad, devoción y amor”.

Ese mensaje unificador contrasta con sus más de dos años y medio de insultos, demonizando a las minorías e inflamando el ánimo racial a través de Twitter.

Sólo dos horas antes de su discurso, Trump atacó a los medios de comunicación por emitir fake news y por contribuir a una cultura de “enojo y rabia”.

No quieren a Trump en El Paso

La congresista Veronica Escobar, cuyo distrito administrativo incluye la zona donde se ubica el Walmart de El Paso donde ocurrió el ataque, pidió al presidente y a su equipo “considerar el hecho de que sus palabras y sus acciones han jugado un papel en esto”.

“Desde mi punto de vista, él (Trump) no es bienvenido aquí”, dijo Escobar en Morning Joe de MSNBC. “No debería venir aquí mientras estemos de luto”.