Washington. Un grupo de manifestantes abucheó el día de ayer 24 de septiembre, al presidente Donald Trump, que acudió a la Corte Suprema para homenajear a la fallecida jueza progresista Ruth Bader Ginsburg, pero fue recibido con gritos pidiendo que se “honre” el deseo de la magistrada de no ser reemplazada hasta después de las elecciones de noviembre.

Antes de que Trump saliera de su vehículo, la multitud lo recibió con abucheos y gritando “voten para sacarlo”, en referencia a los comicios del 3 de noviembre; y “honren su deseo”, en alusión a la última voluntad de Ginsburg, que murió el viernes pasado a los 87 años.

Trump llegó al tribunal en torno a las 10 horas acompañado de la primera dama Melania, ambos con mascarilla negra.

Allí guardó un minuto de silencio y partió raudo; pocos minutos después ya estaba de vuelta en la Casa Blanca.

Este desplazamiento es poco habitual en el mandatario, que nunca participa en los homenajes de personalidades que no son de su campo político.

El mandatario anunció que va a nombrar a su candidata para llenar la vacante dejada por Ginsburg en el alto tribunal antes de los comicios, desatando la indignación de la oposición demócrata.

Bárbara Lagoa, la favorita

“Creo que todo va a andar muy bien, que va a ir muy rápido”, dijo Trump a Fox Radio el día de ayer 24 de septiembre. “Tenemos a cinco mujeres en la lista y todas me gustan”, agregó el mandatario, que ya adelantó que entre las finalistas figura Bárbara Lagoa, jueza conservadora de Miami y de origen cubano.

Hoy concluyen los homenajes públicos para Ginsburg, que será la primera mujer en yacer en el Capitolio, sede del Congreso, antes de su entierro privado la próxima semana en el cementerio de Arlington, Washington.