El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se distanció hoy del exdirector de su campaña presidencial, Paul Manafort, después que un juez ordenó su encarcelamiento, tras ser acusado de intentar manipular a potenciales testigos en el proceso judicial que se sigue en su contra.

En un mensaje en su cuenta de la red Twitter, Trump caracterizó este viernes a Manafort como un mafioso, aunque consideró injusta la medida y sugirió que existen motivaciones políticas detrás del proceso judicial en contra de quien fue por meses su mano derecha en la campaña presidencial de 2016.

“Guau, que dura sentencia para Paul Manafort, quien ha representado a (el expresidente) Ronald Reagan, (al exsenador) Bob Dole y muchos otros políticos y campaña”, escribió en su cuenta Trump.

Manafort, de 69 años, gozaba de arresto domiciliario, tras haber depositado una fianza de 10 millones de dólares, en espera de su juicio criminal por acusaciones de conspirar contra Estados Unidos, lavado de dinero e incumplimiento de registro como cabildero de un gobierno extranjero.

En una audiencia celebrada la mañana de este viernes en la corte federal de Distrito en Washington, la juez Amy Berman Jackson, revocó la fianza tras aceptar las nuevas acusaciones del fiscal especial de que Manafort buscó obstruir la justicia al intentar interferir con dos testigos.

Trump pareció reaccionar ante las nuevas acusaciones, al señalar que “no sabía que Manafort era la cabeza de la mafia”.

Sin embargo, dijo que el endurecimiento difiere del que deberían enfrentar el exdirector de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), James Comey, y su rival demócrata, Hillary Clinton.

“Que hay de Comey y la torcida Hillary y todos los otros?. Muy injusto!”, apuntó.

Poco antes, en una entrevista con la televisora Fox, Trump buscó distanciarse de Manafort al insistir que este “trabajó para mi por un muy breve tiempo”.