Washington. El gobierno de Trump impuso sanciones al ministro de Relaciones Exteriores iraní, Mohammad Javad Zarif, lo que representa un paso más del endurecimiento de las relaciones entre ambos países.

La medida para castigar al principal diplomático de Irán se había previsto después de que el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, dijera el mes pasado que el presidente Trump le había ordenado que lo hiciera. Sin embargo, la medida se pospuso a petición de funcionarios de la Secretaría de Estado, al decir que al imponerle sanciones a Javad Zarif se estaría minando el puente diplomático con Irán.

A través de una declaración del Departamento del Tesoro, se sabe que Zarif fue sancionado porque “actuó o pretendió actuar en nombre o por cuenta, directa o indirectamente” del líder supremo de Irán, Ali Khamenei, sancionado por Estados Unidos a finales de junio.

Las sanciones contra el diplomático Javad Zarif congelan todos sus activos que puedan estar en Estados Unidos y le prohíben a cualquier persona o entidad de los Estados Unidos tratar con Zarif. No sólo eso, Estados Unidos amenaza con sancionar a los países que traten con el diplomático iraní.

Zarif, quien fue educado en Estados Unidos y ha pasado cerca de un tercio de su vida en este país, ha dicho que no tiene activos estadounidenses.

“El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán no es simplemente el brazo diplomático de la República Islámica, también representa un medio para articular políticas de desestabilización que puedan ser usadas por el líder supremo”, señaló el comunicado.

Cuando The Washington Post preguntó a un funcionario de la Secretaría de Estado si la sanción a Zarif imposibilitaría el diálogo entre EU e Irán, respondió que Zarif no sería el contacto que busque el presidente  Donald Trump.