Orlando. Donald Trump planeó el lanzamiento de su campaña de reelección con un vasto preámbulo. Prometió sacar del país a millones de inmigrantes indocumentados; hizo quedar en ridículo a sus funcionarios al minimizar los recientes ataques a los petroleros en Oriente Medio, y anunció que su secretario de defensa en funciones dejará el puesto después de que salieran a la luz pública denuncias de violencia doméstica.

Si no se tratara de Trump, se diría que era un mal día para lanzar su campaña. Pero es Trump.

“Promesas hechas, promesas cumplidas”. Así identificó Trump  a la marca del lanzamiento.

En el Amway Center en Orlando, Florida, Trump le dijo a una multitud que su victoria en el 2016 fue el resultado de un gran movimiento político que ha estado bajo ataque desde entonces, a pesar de lo que él describió como los grandes éxitos de su presidencia.

“Hemos logrado más que cualquier otro presidente en los primeros dos años y medio de una Presidencia y en circunstancias en las que ningún presidente tuvo que lidiar”, dijo, utilizando un discurso lleno de hipérboles como lo suele hacer. “Van sobre ti”, dijo el presidente refiriéndose a sí mismo. “Intentaron borrar el éxito de la campaña que posiblemente ha sido la más exitosa de la historia”.

Economía, la envidia del mundo

“Él sabe cómo irritar a la gente. Es muy inteligente. Él sabe cómo llegar a ellos”, dijo Best, un residente de Brandon, Florida, que viajó a Orlando para asistir al mitin.

Uno de los temas que no podían faltar fue la economía. La buena salud que tiene Estados Unidos en esta materia le da al presidente vía libre para explotar sus mensajes: “Nuestro país avanza, prospera y está en pleno crecimiento”. “Nuestra economía es la envidia del mundo. Es quizás la mejor economía que hemos tenido en la historia de nuestro país”.

A sus opositores demócratas los acusó que buscar destruir EU.

“Nuestros rivales radicales demócratas están llevados por el odio, el prejuicio y la rabia. Quieren destruir nuestro país tal como lo conocemos. No es aceptable”, afirmó.

Muro

Los 20,000 asistentes le gritaban a Trump: “Construye el muro”. El presidente respondió: “¡Lo estamos construyendo!”

“¿Se pueden imaginar esas caravanas si no tuviéramos las barreras y muros que ya están en su lugar? Este país sería un desastre”.