Hong Kong/Pekín/Washington. Luego de darse a conocer el plan del gobierno de China de imponer una nueva legislación de seguridad nacional en Hong Kong después de los disturbios que empezaron en junio del año pasado en favor de la democracia, el presidente Donald Trump respondió con la advertencia de que Estados Unidos reaccionaría “enérgicamente” contra tal medida.

El Departamento de Estado de Estados Unidos también advirtió a China que un alto grado de autonomía y el respeto de los derechos humanos eran claves para preservar el estatus especial del territorio en la legislación estadounidense, lo que le ha ayudado a mantener su posición como centro financiero mundial.

La nueva acción de China podría desencadenar nuevas protestas en la antigua colonia británica, que goza de muchas libertades que no están permitidas en el continente, después de que las manifestaciones a menudo violentas del 2019 sumieron a la ciudad en su más honda agitación desde que regresó al dominio de Pekín en 1997.

Trump, que ha endurecido su retórica antichina en su intento por ser reelecto en noviembre, dijo a periodistas de la Casa Blanca que “nadie conoce todavía” los detalles del plan de China. “Si sucede, abordaremos ese tema con mucha fuerza”, comentó Trump, sin dar más detalles.

La vocera del Departamento de Estado, Morgan Ortagus, aseguró que las declaraciones de Pekín y la legislación propuesta “socavan” las promesas que China hizo antes de recuperar el control del centro financiero, por lo que instó a Pekín a cumplir sus obligaciones en la Declaración conjunta sino-británica.

Tensión diplomática

El Congreso estadounidense enfureció a Pekín al aprobar en noviembre pasado una ley que quitaría el trato comercial preferencial de Hong Kong en Estados Unidos si el centro urbano deja de considerarse autónomo de China continental.