Ciudad de Guatemala. Guatemala analiza con Estados Unidos las opciones para contener los flujos migratorios desde Centroamérica, pero descartó que haya decidido convertirse en un tercer país seguro, pese al anuncio del presidente Donald Trump de que pronto llegarían a este acuerdo, dijo el martes un funcionario de alto rango.

El mandatario estadounidense ha reiterado sus amenazas de expulsar a millones de inmigrantes indocumentados de su país y ha amenazados a los países del Triángulo Norte, El Salvador, Guatemala y Honduras, con cortarles fondos si no controlan la salida de sus ciudadanos rumbo al norte.

“No hemos dicho que aceptamos ser un tercer país seguro (...) Estamos en la discusión para encontrar una medida que sea favorable para ambos países”, dijo a periodistas el ministro de Gobernación de Guatemala, Enrique Degenhart, al calificar de positivo que Estados Unidos los vea como un país seguro.

El funcionario aclaró a periodistas que Guatemala aún no ha aceptado esa condición, aunque enfatizó que es positivo hacerlo, reportó en su edición de este martes el diario guatemalteco Prensa Libre.

El concepto de tercer país seguro está contenido en la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, firmado en Suiza en 1951. Supone que las personas que solicitan asilo en un país pueden recibir la misma protección que buscaban en su primer destino.

La condición de tercer país incluye no sólo la buena voluntad, sino una serie de aptitudes que se debe cumplir, como la de garantizar que no serán devueltos a su nación de origen, además de brindar seguridad humana como derecho a la vivienda, empleo, educación, servicio médico y a la reunificación familiar, entre otros.

México hasta ahora ha rechazado convertirse en uno, pese a la presión de Washington, aunque miles de migrantes esperan en la frontera norte.

Sin embargo, a finales de enero, México recibió al primer migrante centroamericano por razones humanitarias dentro del programa Protocolos de Protección al Migrante (MPP, por su sigla en inglés), para esperar una respuesta a su solicitud de asilo en Estados Unidos.

Hasta el lunes habían sido retornados al país más de 13,000 centroamericanos bajo este esquema, informó a Reuters una fuente del Instituto Nacional de Migración (INM).

Enrique Degenhart dijo que Guatemala, Honduras, Nicaragua y El Salvador cuentan con el acuerdo migratorio CA-4, que permite el libre tránsito de personas desde el 2006 en sus territorios, pero que éste ha sido aprovechado por grupos delictivos para la movilización de caravanas masivas.

Negociaciones con Guatemala

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio a entender la noche del lunes en un tuit que Guatemala estaría en negociaciones para convertirse en tercer país, lo que se ha convertido en una estrategia del gobierno norteamericano para detener el flujo de migrantes centroamericanos a su territorio.

Recientemente, el mandatario está ejerciendo presión, para que México sea el muro de contención del flujo de migrantes indocumentados.

A Guatemala le gusta escuchar que es seguro, pero no quiere.