El tuit que escribió Trump el pasado sábado con el que se burla del despido del ex subdirector del FBI, Andrew McCabe, revela un comportamiento indecoroso por parte de un presidente. El señor Trump actúa como un déspota desagradable y mezquino, no actúa como el líder de una democracia que tiene más de dos siglos de antigüedad en la que el Estado de Derecho es un pilar sólido. Si quedaba alguna duda de que detrás del despido existe una rasgo de venganza, la respuesta de Trump la despeja con claridad.

“Andrew McCabe fue despedido; hoy es un gran día para los hombres y mujeres del FBI que trabajan arduamente, un gran día para la democracia”, dice el tuit.

Trump utiliza lenguaje de una república bananera. En los países que carecen de una base democrática sólida, los tiranos se aferran al poder insultando a sus enemigos, y al mismo tiempo, cooptan a otras instituciones, como por ejemplo, la prensa libre, la aplicación de la ley o el ejército; todo ello, haciendo un alarde de subordinación ante la Presidencia. Este tipo de prácticas son cotidianas en Azerbaiyán,  Camboya y Turquía, por mencionar algunas naciones. Las reacciones de república bananera no tienen cabida en los Estados Unidos.

El señor McCabe es un veterano de 21 años del FBI y se desempeñó como subdirector bajo el mando de James B. Comey, a quien el señor Trump despidió el año pasado. De acuerdo con un informe del fiscal general del Departamento de Justicia, aún no hecho público, el presidente autorizó la divulgación de información delicada a los medios sobre una investigación que involucraba a Hillary Clinton y luego engañó a los investigadores. Trump asegura que él tiene la autoridad para revelar la información y mencionar, incluso, sus puntos de vista o correcciones hechas a los investigadores. La semana pasada, Sessions despidió al número dos del FBI, quien pensaba retirarse y gozar de su pensión completa. Con el despido, no lo podrá hacer.

El señor Trump sabe que el fiscal especial Robert S. Mueller III lo está investigando sobre una posible obstrucción a la justicia al haber despedido al señor Comey. El señor McCabe podría ser un testigo vital en tal acusación.

Los trabajadores del FBI saben que su trabajo forma parte del Estado de Derecho, y Trump no puede estar por encima de él.