El presidente Donald Trump dijo que quiere enviar “entre 2,000 y 4,000” soldados de la Guardia Nacional a la frontera sur como parte del esfuerzo de su administración para aumentar la seguridad.

Hablando con reporteros en el Air Force One después de un evento en Virginia, Trump dijo que la administración está estudiando el costo del despliegue de los soldados al igual que el tiempo que permanecerán en la frontera. El presidente Trump dijo que “probablemente los mantendremos a todos o a una parte grande de ellos” hasta que el muro esté construido.

En un memorando que firmó Trump este miércoles, pedía al Pentágono que movilizara recursos para desplegar en la frontera, incluida la Guardia Nacional. Pero el texto no detalló ni la fecha, ni el presupuesto, ni el número de militares.

Mientras tanto, la vocera del Pentágono, Dana White, las actividades de la Guardia Nacional incluirían “operaciones aéreas para detectar actividades ilegales, labores mecánicas, como reparación de vehículos” y agregó que el personal operaría en apoyo de los agentes fronterizos mientras éstos realizan tareas de cumplimiento de la ley.

El teniente general Kenneth McKenzie, director del Estado Mayor Conjunto, dijo que aún no estaba claro si el personal de la Guardia estaría armado durante sus tareas fronterizas.

Obsesión

Trump tiró al piso su discurso preparado y lanzó una nueva diatriba contra la inmigración ilegal, prometiendo afianzar la seguridad fronteriza y repitiendo sus infundadas denuncias de que millones de personas votaron ilegalmente en California.

Originalmente el plan era que Trump iba a dar su discurso sobre las ventajas de su plan de recorte de impuestos, pero en lugar de ello ofreció una retórica tangencial sobre la inmigración y el comercio. Dijo que la inmigración ilegal es la causa de pandillas como la MS-13, el tema obsesión.