CUANDO DONALD Trump quería causar buena impresión ante un prestamista, un socio comercial o un periodista, en ocasiones les compartía documentos de aspecto oficial llenos de errores, manipulaciones y mentiras.

Los documentos llegaban a tener hasta 20 páginas, las cuales estaban llenas de números, propiedades de Trump, sus deudas y su patrimonio neto de miles de millones de dólares.

Pero, para alguien que está tratando de obtener una imagen real del valor neto de Trump, los documentos son defectuosos. En algunos se omitieron propiedades que tenían grandes deudas, activos que estaban sobrevaluados y algunos números clave eran erróneos.

Por ejemplo, en su estado financiero del 2011 Trump indicó que tenía 55 lotes de casas para vender en su campo de golf en el sur de California. Esos lotes se venderían por 3 millones de dólares o más, según el comunicado. No obstante, Trump sólo tenía 31 lotes zonificados y listos para vender, según los registros de la ciudad. Reclamó crédito por 24 lotes, y por lo menos 72 millones de dólares en ingresos futuros, que no tenía.

También afirmó que su viñedo de Virginia tenía 2,000 hectáreas, cuando en realidad tiene alrededor de 1,200. Asimismo, informó que Trump Tower tiene 68 pisos cuando tiene 58.

Ahora, los investigadores en el Capitolio y en Nueva York están estudiando estos inusuales documentos en un aparente intento de determinar si el hábito familiar de Trump de jactarse de su riqueza alguna vez cruzó la línea del fraude.

El Comité de Supervisión y Reforma de la Cámara de Representantes ha solicitado 10 años de estas declaraciones a la firma de contabilidad Mazars USA, mientras que el Departamento de Servicios Financieros de Nueva York pidió los registros de la aseguradora Aon.