Washington. El gobierno del presidente Donald Trump defenderá el embargo económico contra Cuba en una votación de las Naciones Unidas esta semana, informó el Departamento de Estado. La decisión revertirá la abstención del gobierno de Barack Obama del año pasado, lo que refleja un deterioro en la relación entre ambos países.

Cada año, la ONU vota para condenar el embargo impuesto hace décadas, y por años, Estados Unidos ha sufragado en contra de la resolución. Sin embargo, el año pasado, bajo el mandato de Obama, Washington decidió abstenerse por primera vez, luego de que el entonces mandatario estadounidense y el presidente cubano Raúl Castro restauraron las relaciones diplomáticas bilaterales.

Un voto en contra el día de hoy por parte de la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, llevará a Estados Unidos de nuevo a un lugar de aislamiento extremo dentro de la comunidad global en torno a su política hacia Cuba, y posiblemente socavará las metas más amplias del gobierno de Trump para su acercamiento con América Latina. El embargo de Estados Unidos a Cuba es rechazado prácticamente por el resto del mundo.

La votación ocurre en un momento de crisis derivado de “ataques contra la salud” de diplomáticos estadounidenses en La Habana, que crearon una nueva disputa entre Estados Unidos y Cuba y pusieron en riesgo las restauradas relaciones.

Heather Nauert, portavoz del Departamento de Estado, no hizo mención de los ataques cuando anunció la votación en contra, pero enfatizó la necesidad de promover los derechos humanos y la democracia en la isla.

Trump ha tratado de revertir decisiones estratécas de Obama.