El presidente Trump felicitó al presidente ruso, Vladimir Putin, por su victoria del domingo pasado con la que logró su reelección; lo hizo a través de una llamada telefónica en la que dejó clara su intención de reunirse con él para analizar varios temas, entre otros, la “carrera armamentista” que está “fuera de control”.

La noticia fue revelada primero por el Kremlin y posteriormente fue confirmada por el propio Trump en la Casa Blanca. En declaraciones a los periodistas en el Despacho Oval, Trump dijo que felicitó a Putin por su “victoria electoral” y agregó que él y Putin se reunirían “en un futuro no muy lejano”.

El senador John McCain se molestó por la llamada telefónica: “Un presidente estadounidense no encabeza el mundo libre felicitando a los dictadores por ganar elecciones simuladas”, escribió en Twitter. “Y al hacerlo con Vladimir Putin, el presidente Trump insultó a todos los ciudadanos rusos a quienes se les negó el derecho al voto en unas elecciones libres y justas”. Sin embrago, para el líder del Senado, Mitch McConnell, “el presidente puede llamar a quien él elija”.

Quienes no le recomendaron a Trump felicitar a Putin fueron sus abogados.

Más allá de las felicitaciones, reveló el Kremlin, los dos líderes discutieron sobre Siria, Ucrania, Corea del Norte y el control de armas.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, dijo que no cree que Trump haya mencionado durante la llamada con Putin el tema de la injerencia de Rusia en las elecciones presidenciales del 2016, ni tampoco el caso del reciente envenenamiento de un exespía ruso en Salisbury, Inglaterra, situación que podría hacer enojar a Theresa May.

Sanders dijo que al día de hoy “no se han hecho planes específicos (sobre un eventual encuentro), pero queremos continuar dialogando con Rusia”.

El Kremlin informó que “se prestó especial atención en el avance sobre la celebración de una posible reunión al más alto nivel”.