La administración del presidente Donald Trump decidió cancelar todos los fondos estadounidenses destinados al programa de ayuda de las Naciones Unidas para refugiados palestinos ya que busca canalizar el gasto de ayuda exterior al preparar su propio plan de paz entre israelíes y palestinos.

En las próximas semanas, el gobierno estadounidense planea expresar su desaprobación a la forma en que la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) gasta los fondos y, adicionalmente, pide una reducción drástica en el número de palestinos reconocidos como refugiados, de acuerdo con funcionarios familiarizados con la decisión.

Expertos regionales en seguridad y política exterior, incluido Israel, opinan que recortar el presupuesto de la UNRWA, en medio de un llamado a “eliminar el registro” de refugiados, empeoraría una situación humanitaria ya desastrosa, especialmente en Gaza, y aumentaría el nivel de violencia.

De acuerdo con los funcionarios que hablaron bajo condición de anonimato para discutir el tema sensible, es que si las Naciones Unidas quieren el dinero, deben cambiar las reglas de la UNRWA y la forma en que opera.

Los recortes en los fondos, junto con los cambios en las políticas, incluido el reconocimiento de Jerusalén como la capital de Israel, son parte de la remodelación de la política de Medio Oriente bajo el presidente Trump.