El presidente Donald Trump abrió la puerta el lunes a un aumento de las tropas estadounidenses en Afganistán como parte de una nueva estrategia para la región, advirtiendo sobre los riesgos asociados a un retiro apresurado desde el conflicto militar más prolongado de Estados Unidos.

En un discurso transmitido por televisión en el horario de mayor audiencia, Trump dijo que su nuevo enfoque busca evitar que Afganistán se convierta en un refugio para milicianos islamistas decididos a atacar a Estados Unidos. También expuso una posición más dura en la política de Washington hacia Pakistán.

El mandatario republicano dejó atrás sus dudas sobre la guerra que comenzó en octubre del 2001, después de los ataques del 11 de septiembre en Estados Unidos. Durante su campaña a la presidencia, Trump dijo reiteradamente que el costo de la guerra era demasiado en vidas y dinero.

"Mi instinto original era el retiro", sostuvo en su discurso, pero agregó que fue convencido por sus asesores de seguridad nacional de que es necesario fortalecer la capacidad de Estados Unidos para evitar que el Talibán derroque al Gobierno de Kabul respaldado por Washington.

Trump no detalló cuántos soldados estadounidenses enviará a Afganistán, pero el secretario de Defensa, James Mattis, tiene planes de desplegar unos 4,000 efectivos adicionales a los 8,400 que están destinados actualmente en Afganistán.

ral