El sistema de acogida de refugiados adoptado por la Unión Europea (UE)en septiembre del 2015, en pleno auge de la crisis migratoria, es legal, confirmó este miércoles la justicia europea, al rechazar los recursos de Hungría y Eslovaquia contra este plan que debía encarnar la solidaridad europea.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea desestima en su totalidad los recursos interpuestos y considera que el plan contribuye de forma efectiva y proporcionada a enfrentar la crisis migratoria, indicó el alto tribunal en una sentencia ante la que no cabe recurso alguno.

Ante la llegada en el 2015 de más de 1 millón de migrantes por mar a Grecia e Italia, los países del bloque adoptaron en septiembre de ese año dos decisiones para repartirse mediante un sistema de cuotas hasta 160,000 solicitantes de asilo llegados a ambos países del Mediterráneo, en el plazo de dos años.

Hungría y Eslovaquia, que junto a República Checa y Rumania se mostraron contrarios a este plan, pidieron al Tribunal de Justicia de la UE su anulación, al considerar que hubo vicios de procedimiento y cuestionar su eficacia, pero sin éxito.

Pese al revés judicial, calificado por Budapest como una decisión irresponsable con carácter político , el gobierno húngaro prometió seguir luchando por todos los medios legales , mientras que el eslovaco anunció que respetará plenamente la controvertida decisión.