El Cairo. A noche, AL menos 73 personas murieron y más de 1,000 resultaron heridas en uno de los peores incidentes en la historia reciente del país, de acuerdo con el Ministerio de Salud egipcio.

Los enfrentamientos en un estadio de Puerto Saíd se desataron cuando los fanáticos de dos equipos, el local Al-Masry y Al-Ahly de El Cairo, invadieron la cancha al concluir el partido, según informes de la prensa y testigos.

La violencia ha generado preocupaciones por el deterioro de la seguridad tras la revolución en Egipto, que hasta hace un año funcionaba como un estado policial. El hecho significó posiblemente la crisis más grave no relacionada con la revuelta.

Por otro lado, la poderosa sociedad de Hermanos Musulmanes emitió una denuncia en contra de activistas liberales, lo que representa un eco de los cargos previamente hechos por la cúpula militar de que reciben fondos extranjeros para desatar el caos en Egipto.

La declaración se produjo un día después de que miembros de la Hermandad se enfrentaran con manifestantes frente al edificio del Parlamento, en El Cairo. Los manifestantes exigían el fin del régimen militar.

Líneas de jóvenes miembros de la Hermandad se reunieron frente al Parlamento con el argumento de que estaban ahí para defender el edificio en el caso de que los manifestantes lo tomaran por asalto. Entonces, los miembros de la Hermandad se enfrentaron con los manifestantes y golpearon a mujeres activistas que trataron de separar a las dos partes, de acuerdo con testigos.

La declaración de la Hermandad respalda la investigación que las Fuerzas Armadas realizan en contra de los grupos pro democracia y de derechos humanos. El mes pasado, agentes de seguridad egipcios allanaron las oficinas de 10 grupos, varios de ellos con sede en EU, lo que desató una ola de condenas internacionales.

Los enfrentamientos se trataron de la segunda conflagración entre los activistas y los jóvenes partidarios de la Hermandad en los últimos días. La escalada de violencia ha generado preocupaciones de que las diferencias políticas se transformen en enfrentamientos sangrientos.

El sitio web de la Hermandad afirmó que sus miembros mostraron dominio de sí mismos, mientras que los manifestantes les arrojaron piedras y agua.