Barcelona.- Más de 10,000 funcionarios públicos de la Generalitat (gobierno regional catalán), según fuentes gubernamentales y 30,000 según sindicatos, se manifestaron el miércoles en Barcelona para protestar contra recortes en los que se incluye la reducción de sus salarios.

Encabezados por sus líderes sindicales, funcionarios, policías autonómicos, bomberos, guardianes de prisiones, profesores, personal sanitario y administrativos en general, marcharon hasta el Parlamento catalán tras una enorme pancarta que decía: "No a los recortes. Salvemos los servicios públicos".

Estas protestas se suman a las iniciadas a finales de 2011, después que el gobierno catalán anunciara las medidas de ajuste en el sector público que pretende poner en marcha este año, con el fin de reducir el déficit de la Generalitat.

Este miércoles, el gobierno central español anunció que prevé aplicar sanciones penales contra los gestores públicos que no cumplan los objetivos de reducción del déficit.

La víspera, el gobierno de Madrid había anunciado sanciones en una futura ley que busca limitar el déficit público en las regiones que no cumplan con los objetivos previstos.

Según cálculos del gobierno, las 17 regiones autónomas de España acumularon un déficit, en el 2011, de un 2.3% a 2.4% del PIB, es decir casi el doble de su objetivo (1,3%).

En un esfuerzo por atajar su déficit público, el ejecutivo catalán impuso un recorte del 10% de su presupuesto en 2011, austeridad que pretende proseguir este año, lo que provocó la ira de los trabajadores públicos, principales afectados por las medidas de rigor.

La marcha pretende "parar" los recortes en los servicios y en las condiciones laborales de los trabajadores de la administración, un ahorro que la Generalitat cuantificó en 625 millones de euros.

Para justificar estos recortes, Artur Mas, presidente de la Generalitat, reiteró horas antes de esta marcha la necesidad de mantener estos ajustes y de la política de austeridad aunque admitió que no le gusta a una parte de los catalanes, y tampoco a él.

"Estamos intentando que la Generalitat no se hunda", dijo Mas en la sesión de control previa al debate de la totalidad de los presupuestos del 2012, celebrada en el Parlament.

"Si no hacemos las cosas que tenemos que hacer, no vendrán tiempos mejores", justificó el presidente catalán.

La marcha del miércoles, ruidosa pero sin incidentes, llevó a los manifestantes --los bomberos con sus cascos, los policías autonómicos con sus gorras-- ante las puertas del Parlament catalán, donde se debatía el proyecto de la Ley de Presupuestos para el año 2012.

En la marcha, bajo el lema "cuerpos de seguridad en lucha", algunas pancartas advertían que "con la seguridad no se juega".

Desde la semana pasada, la crispación ha ido en aumento, cuando los policías regionales, los Mossos d'Esquadra, se encerraron en comisarías o los funcionarios de prisiones bloquearon los accesos a los centros penitenciarios.

Los bomberos, que anuncian también movilizaciones, este miércoles previo a la marcha inundaron de espuma la entrada de la sede de la consellería (ministerio) del Interior regional.

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