Barcelona. El presidente de la Generalitat, Quim Torra, aseguró que el “margen” que el independentismo dio al gobierno del PSOE está a punto de expirar. Si antes de “noviembre” no da cumplimiento a sus exigencias, tanto la antigua CDC como ERC le retirarán su apoyo en el Congreso dentro de un mes.

“El independentismo no podrá garantizar ningún tipo de estabilidad” si Sánchez no acuerda en las próximas semanas la celebración de un referéndum de autodeterminación con la Generalitat, señaló Torra, en el arranque del Debate de Política General, que empezó en el Parlament.

Con esta amenaza, Torra intentó tomar las riendas de nuevo al debate político catalán, muy marcado durante los últimos días por la apuesta que ha hecho la CUP y su entorno por la violencia, que se ha saldado con duras críticas por parte de los partidos que se oponen a la secesión.

Si la semana pasada Sánchez puso sobre la mesa una solución similar a la de Quebec, con una ley que establezca claramente cómo tiene que celebrarse un referéndum secesionista, Torra dejó claro que para él, esta iniciativa no es suficiente, y que “la solución no es un nuevo estatuto”.

Además del órdago que Torra lanzará en noviembre al PSOE en el Parlament, Torra aseguró que el “punto de no retorno” se producirá cuando el tribunal que juzgue a los imputados del 1-O les condene.

Sánchez no acepta amenazas

La ministra portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, respondió este martes a las amenazas del presidente de la Generalitat, Quim Torra, asegurando que el Ejecutivo de España “no acepta ultimátums”.

Isabel Celaá señaló que “la respuesta es autogobierno sí, no independencia” y que el deber del Gobierno catalán es el de garantizar la convivencia en Cataluña y los derechos de todos los ciudadanos, sean o no independentistas.

“Hemos de recordar a la Generalitat, una vez más, que una sociedad dividida es una sociedad sin futuro. La obligación de los poderes públicos es ayudar a cerrar las heridas abiertas”, defendió la ministra portavoz.