Barcelona. El presidente de la Generalitat, Quim Torra, reconoció durante el juicio por desobediencia en su contra, por parte del Tribunal Supremo, que “no podía acatar una orden ilegal” que fue dictada por la Junta Electoral Central, que le pidió que retirara un moño color amarillo del balcón central del edificio sede del gobierno catalán (símbolo de los políticos que fueron detenidos a causa de haber organizado un referéndum independentista, y que actualmente se encuentran en la cárcel).

“Bienvenida sea la condena”, ha exclamado Torra para reivindicar que no piensa “renunciar nunca a los derechos civiles, políticos y democráticos de todos los catalanes”.

El juicio ha quedado visto para sentencia, y al no ser tan complejo se espera que en los próximos días se resuelva el futuro inmediato del presidente catalán.

“Sí desobedecí”, reconoció Quim Torra. La sentencia en su contra podría dejarlo fuera del gobierno catalán. El escenario podría ser propicio para la convocatoria de nuevas elecciones en Cataluña.

Ocurre en el momento en que el presidente en funciones Pedro Sánchez tiene que formar un nuevo gobierno.