Seis personas murieron este martes en un poderoso terremoto de magnitud 6.4 que sacudió el centro de Croacia, que generó pánico, arrasó casas y sumió a la ciudad en la oscuridad.

La localidad de Petrinja y sus alrededores fueron gravemente afectados por el terremoto, que llegó a sentirse en los países vecinos e incluso más allá. Algunos de los 20,000 residentes se preparaban para pasar la noche afuera por temor a posibles réplicas.

Además, cerca de veinte personas fueron hospitalizadas, incluidas dos en estado crítico, informó el canal regional N1.

Según el Instituto Americano de Geofísica (USGS), el epicentro se localizó a unos cincuenta kilómetros al sureste de Zagreb, en la región de Sisak, sacudido ayer por un terremoto menos potente.

Una niña fue encontrada muerta en Petrinja, según el primer ministro Andrej Plenkovic. Los medios locales informaron que tenía 12 años. Otras cuatro personas murieron en la localidad vecina de Glina, informó la prensa croata, citando fuentes oficiales.

Se cortó la electricidad en Petrinja y, después del anochecer, el centro de la ciudad todavía estaba oscuro. En la plaza principal, varios edificios quedaron completamente destruidos; al tiempo, la policía y el ejército se apresuraron a despejar los escombros.

"No es seguro aquí, está claro como el día", dijo el primer ministro Plenkovic en el lugar, y explicó que las autoridades iban a instalar contenedores para albergar a las personas cuyas casas estaban en riesgo.

Pasar la noche en el automóvil

Temiendo otro sismo, residentes como Vesna, un jubilado de 70 años, se preparaban a pasar la noche en su automóvil. "Mis nietas ya están allí. Tenemos miedo de irnos a casa", dijo a la AFP. Los jubilados se reunieron en un parque, envueltos en mantas, y con miedo de ir a casa.

"Todos los azulejos del baño están rotos, todos los platos están en el piso", dijo a la AFP Marica Pavlovic, una trabajadora de 72 años. "Aunque quisiéramos irnos a casa, no podríamos, no hay luz".

Por su parte, el alcalde, Darinko Dumbovic, dijo que aún se estaban evaluando los daños y añadió: "La ciudad no es más que un campo de ruinas. Es el pánico general", comentó.

El epicentro

Plenkovic agregó que un jardín de infantes, afortunadamente vacío, estaba entre los edificios que colapsaron por la fuerza del terremoto. "La ciudad es una gran ruina. Estamos salvando gente, estamos salvando vidas. Tenemos muertos, desaparecidos, heridos (...) es una catástrofe", indicó a la radio nacional.

El ministro de Salud Vili Beros aseguró que los pacientes con Covid-19 y otros internados en el hospital psiquiátrico serán trasladados a otras ciudades para dejar lugar a las víctimas del sismo.

El temblor, que tuvo lugar a una profundidad de 10 km alrededor de las 11H30 GMT, se sintió con fuerza también a unos 50 km del epicentro, en la capital Zagreb, donde la gente asustada salió a las calles, constató un periodista de la AFP.

Imágenes de la ciudad, donde viven unas 20,000 personas, mostraban el colapso de techos y calles con ladrillos y escombros.

Rescatistas y el ejército fueron desplegados para buscar a posibles residentes atrapados entre escombros de los edificios dañados.

El temblor tuvo lugar un día después de otro sismo de menor magnitud en Petrinja que causó daños en edificios.

Un terremoto de 5.3 sacudió en marzo la capital croata, provocando importantes destrozos materiales.

Los Balcanes son una zona de fuerte actividad sísmica.