Londres. La primera ministra Theresa May prosiguió los contactos con los líderes de la oposición británica en busca de un consenso sobre el Brexit, tarea complicada a poco más de dos meses de la fecha prevista para la salida de Reino Unido de la Unión Europea.

Según anunció su portavoz, May citó a los diputados para votar un plan alternativo del Brexit el 29 de enero, a dos meses exactos de la salida de la Unión Europea. El próximo lunes, debería ofrecer más detalles de ese renovado acuerdo. Los diputados podrán presentar enmiendas con su propia visión del Brexit.

El líder laborista, Jeremy Corbyn, se negó a reunirse con ella hasta que descarte claramente la temida posibilidad de un Brexit sin acuerdo, de catastróficas consecuencias.

“Señora primera ministra, renuncie [a la salida sin acuerdo] y negocie seriamente la manera de contemplar el futuro”, dijo Corbyn en un discurso ante sus militantes en la ciudad de Hastings, en el sureste de Inglaterra, pidiéndole a May que abandone sus líneas rojas.

May no parece dispuesta a hacer cambios de relieve y se atiene a sus principios sobre el Brexit, como destacaron sus portavoces. Líneas rojas insalvables, como la salida del mercado único, o de la unión aduanera, o un segundo referéndum. Eso, sin contar con Irlanda del Norte. Tras el encuentro en Downing Street, Arlene Foster, líder del Partido Unionista Democrático, insistió en que la primera ministra haga entender a Bruselas “que debe cambiar la salvaguarda” contenida en el acuerdo.

Escocia celebrará otro referéndum

En tanto, la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, afirmó que revelará sus planes sobre la convocatoria de un segundo referéndum de independencia de Reino Unido en cuestión de semanas, por separado de lo que pase con el acuerdo del Brexit que ha sumido al país en una crisis política.