Sochi, Rusia.- El primer ministro ruso, Vladimir Putin, proclamó su "confianza" en el euro, cuyas dificultades considera apenas "temporales", en una entrevista concedida a la AFP en Sochi (sur).

"Tenemos confianza y fe, si no, no mantendríamos en moneda europea tal cantidad de nuestras reservas de cambio", declaró Putin a la AFP.

A 1 de enero de 2010, las reservas de cambio del banco central de Rusia se dividían a partes casi iguales entre dólares y euros (44,5% y 43,8% respectivamente). Moscú ha estado repitiendo además en los últimos meses que el billete verde no debería ser la única moneda de reserva internacional del mundo.

No pensamos cambiar nuestra relación con el euro

Según Putin, el país mantiene su confianza en la moneda única pese a las inquietudes que pesan sobre las economías europeas y la deuda soberana del continente.

"No pensamos cambiar nuestra relación con el euro en tanto que moneda de reserva", aseguró.

El ex presidente ruso considera que no hay una "explicación objetiva" a la reciente depreciación de la moneda europea, que perdió más del 20% de su valor respecto al dólar desde el pasado diciembre. El lunes, el euro cayó a su nivel más bajo desde marzo de 2006, por debajo del umbral de 1,19 USD.

"Sí, hay algunas dificultades, pero estoy seguro de que son temporales", dijo.

Europa fuerte

La Unión Europea es, de lejos, el primer socio comercial de Rusia. Esta se ha visto de momento a salvo de los sobresaltos provocados por la crisis de la deuda griega y la caída del euro, tras un año 2009 muy difícil en el que su Producto Interior Bruto se derrumbó cerca de un 8%.

"En su conjunto, los fundamentos de la economía europea son bastante fuertes. Hay verdaderos líderes en materia de estabilidad. Se trata de las economías de Alemania y Francia, y a nadie le interesa destruir la UE. Creo que Merkel tiene razón: sin euro no hay Unión Europea", añadió el primer ministro ruso.

El mandatario consideró también que "las autoridades económicas europeas actúan, en su conjunto, de manera absolutamente correcta" para enfrentar la crisis de confianza que azota el euro.

En las últimas semanas, numerosos países, el último de ellos Alemania, anunciaron severos programas de austeridad para calmar a los mercados, muy inquietos por el elevado endeudamiento de los Estados europeos.

Además, a nivel comunitario, los ministros europeos de Finanzas alcanzaron esta semana un acuerdo de principio para dotar a la oficina europea de estadísticas, Eurostat, del derecho de inspeccionar en los países de la Unión para verificar la fiabilidad de los datos que publican sobre su deuda pública.

En medio de la crisis de identidad de la UE desatada por las dificultades económicas, el primer ministro ruso, ex jefe de los servicios secretos y conocido por haber pasado varios años como agente del KGB en Alemania, expresó su admiración por la Unión Europea.

" La UE ha sido difícil de construir, y ha visto la luz gracias a la fuerza de varias generaciones, un proceso positivo para el mundo entero, su economía y su seguridad", declaró.