La barrera de arrecifes de coral de Florida, la tercera más extensa del mundo, podría quedar expuesta a una gran contaminación petrolífera si el derrame de crudo en el Golfo de México llega a la zona traído por un corriente oceánica, alertaron el martes científicos. La posibilidad de que aguas tóxicas con petróleo lleguen al Estrecho de Florida y a su reserva de corales, una de las mayores del planeta después de las de Australia y Belice, es cada vez mayor, admitieron autoridades estadounidenses.

La proximidad del borde sur de la marea negra con la Corriente del Golfo indica que hay una creciente probabilidad de que el petróleo ingrese en la corriente si es que aún no ha ingresado , dijo la directora de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica estadounidense (NOAA, por su sigla en inglés), Jane Lubchenco.

Si esto ocurriera, la Corriente del Golfo podría traer las manchas de petróleo hacia el estrecho de Florida en ocho o 10 días , agregó la funcionaria.

Este martes manchas de alquitrán aparecieron en varias playas de los cayos de Florida e incluso en el mítico Key West (Cayo Hueso) y en sectores del santuario marino Dry Tortugas, dijo la Guardia Costera estadounidense, sin poder confirmar si se trataba de efectos en la zona del gigantesco derrame.