Buenos Aires. El kirchnerista Alberto Fernández, que el domingo se colocó como favorito para las presidenciales argentinas, tildó de “misógino”, “racista” y “violento” a Jair Bolsonaro, y estimó que el presidente brasileño es una mera “coyuntura en la vida de Brasil”, como también lo es, según él, Mauricio Macri en Argentina.

El lunes, el presidente Bolsonaro había arremetido contra el Kirchnerismo en Argentina, al señalar que su regreso al poder podría provocar la salida de argentinos hacia el sur de Brasil como sucedió antes con Venezuela. “No queremos a nuestros hermanos argentinos huyendo hacia aquí”, dijo a la prensa de su país.

“Con Bolsonaro no tengo problema en tener problemas”, replicó horas después Fernández en una entrevista en televisión con los periodistas argentinos María O’Donnell y Ernesto Tenembaum.

Fernández, en fórmula con la exmandataria Cristina Kirchner (2007-2015), logró 47% de los votos en las elecciones primarias del domingo en Argentina, una diferencia casi irremontable para el presidente Mauricio Macri, que obtuvo 32%. Las elecciones generales serán en octubre.

“Celebro que Bolsonaro hable mal de mí. Es un misógino, un racista y violento”, indicó Fernández al solicitar al brasileño “que deje a Lula (da Silva) en libertad” y que se someta a elecciones con el exmandatario libre.

“Rebelión” contra el FMI

La derrota de Macri es una “rebelión” contra el modelo económico del Fondo Monetario Internacional (FMI), estimó el mandatario boliviano Evo Morales, preocupado por las repercusiones sobre la economía de su país.

“Yo puedo entender que es una rebelión del pueblo argentino contra el modelo económico del FMI”, señaló en rueda de prensa el gobernante boliviano, estrecho aliado de los exmandatarios Néstor y Cristina Kirchner.