Taipei. En la antesala de las elecciones presidenciales del 11 de enero, la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, instó al Parlamento a tener más discusiones sobre un proyecto de ley contra la infiltración que, según el gobierno, es necesario para combatir la influencia china.

La legislación es parte de un esfuerzo de años para combatir lo que muchos en Taiwán ven como esfuerzos chinos para influir en la política y el proceso democrático en la isla. China reclama a Taiwán como su territorio, para ser puesto bajo el control de Beijing por la fuerza si es necesario.

El gobernante Partido Democrático Progresista (DPP) de Taiwán ha comenzado un nuevo impulso a la legislación, antes de las elecciones presidenciales y parlamentarias del 11 de enero, el cual podría aprobarse antes de fin de año.

El principal partido de oposición de Taiwán, el Kuomintang, que favorece los lazos estrechos con China, ha condenado la legislación propuesta como una “herramienta política” de Tsai y su DPP para ganar votos mientras intenta pintarlos como agentes del Partido Comunista Chino.

Hablando en una presentación de política en televisión en vivo, Tsai dijo que otras democracias en todo el mundo ya habían aprobado o estaban buscando aprobar dicha legislación para evitar la interferencia de China en sus asuntos internos.

“En comparación con estos países, Taiwán se enfrenta más directamente con diversas amenazas e infiltraciones de China (...) sin dudas Taiwán debe seguir el mismo camino”, dijo Tsai, en referencia a acciones similares adoptadas en Reino Unido y en Australia para combatir la influencia de China o contrarrestar la amenaza de países hostiles.

Pero algunas personas en el hogar piensan que esta “red de protección democrática” es una provocación similar a la ley marcial, agregó.

Los que tienen inquietudes acerca de la ley necesitan detallar exactamente cuáles son esas inquietudes y no solo lanzar frases vacías en su contra, manifestó la mandataria y candidata a la reelección con el Partido Progresista Democrático.

Su partido, que cuenta con mayoría en el Parlamento, ha prometido aprobar una ley antiinjerencias antes del 31 de diciembre, lo que ha provocado críticas de partidos opositores, incluidos el Partido Nacionalista y el Partido Pueblo Primero.

“Creo que en el Yuan Legislativo, mientras todos se sienten y tengan una buena charla, habrá mucho tiempo y espacio para que todos tengan una discusión a fondo”, opinó.

Críticas

Previamente la Oficina de Asuntos de Taiwán para la formulación de políticas de China reiteró su oposición al proyecto de ley, diciendo que el DPP estaba tratando de “revertir descaradamente” la democracia y aumentar la enemistad.

China ha negado reiteradamente la intromisión en la política de Taiwán.

El proyecto de ley fue redactado por el DPP y tiene como objetivo prohibir las actividades políticas y la financiación de las “fuerzas hostiles extranjeras”, generalmente visto como una referencia a China.

El Parlamento está programado para votar el proyecto de ley la próxima semana, una medida que ha suscitado críticas, no sólo del opositor Kuomintang.