Mae sai. El alivio ha dado paso a la ansiedad. Dos días atrás se tuvo contacto con los 12 niños que forman parte de un equipo de futbol y su entrenador de 25 años de edad, que se encontraban desaparecidos en el interior de una cueva. Sin embargo, ahora la duda es cómo sacarlos de ahí después de los 11 días que han permanecidos atrapados.

Mientras tanto, un grupo de rescatistas analiza la estrategia para poder rescatarlos.

Los jóvenes ingresaron a la cueva con el objetivo de tomar clases de buceo, aunque ninguno de ellos sabía nadar. A pesar de que los niveles de agua han disminuido durante las últimas horas, los buceadores voluntarios que han pasado horas en las profundidades de la cueva dicen que las corrientes siguen siendo fuertes, incluso, ellos tienen que agarrarse muy fuerte a las cuerdas para poder salir.

“El agua todavía es demasiado molesta para los niños”, dijo Tiraya Jaikaew, quien dirige un equipo de buzos de rescate voluntarios que ayudan a la armada tailandesa. “Nos estamos concentrando en instalar cuerdas en cada sección de la cueva para ayudarlos”.

Videos dados a conocer el miércoles por la marina tailandesa, que supervisa el rescate, muestran a los jóvenes con un ánimo aparentemente bueno, presentándose frente a la cámara con las manos unidas realizando un saludo tradicional.

El drama que ya lleva 11 días ha cautivado a gran parte del mundo. Los niños se encuentran en las cuevas de Tham Luang.