El dirigente de la mayor central obrera de Estados Unidos, Richard Trumka, consideró injusto que los trabajadores mexicanos ganen menos dinero por fabricar los mismos productos que en su país se remuneran con cantidades mayores.

En entrevista exclusiva con Notimex, el líder de la Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO, siglas en inglés) advirtió que el nuevo tratado comercial de América del Norte debe garantizar condiciones equitativas para los trabajadores de los tres países.

Durante su visita a México, en la que se entrevistó con el presidente Andrés Manuel López Obrador, Trumka dijo que en el nuevo acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC) no se pueden cometer los mismos errores que en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Denunció que el primer acuerdo, que entró en vigor en 1994, favoreció a los ricos y a las empresas trasnacionales, “pero nunca fue bueno ni para los trabajadores en Estados Unidos, Canadá ni México”.

Por ello, el líder obrero, crítico de algunas partes del T-MEC, defendió que los trabajadores de los tres países deben tener sueldos justos y equitativos.

En su opinión, no se puede permitir que un mismo producto que se elabora en Estados Unidos se pague diferente en México o en Canadá, cuando además el precio de ese mismo producto cambia cuando llega a otro país.

“Mis hermanos mexicanos se merecen salarios mejores, se merecen su contraparte correspondiente”, afirmó Trumka, quien lleva 50 años en la lucha laboral y dice estar acostumbrado a tener personalidades en su contra de la talla del presidente Donald Trump.

Por otra parte, el dirigente sindical elogió el compromiso del presidente López Obrador con los trabajadores mexicanos en Estados Unidos y por su intención de cambiar la cultura laboral, con la implementación de la reforma en la materia.

Trumka aseguró que las organizaciones laborales estadounidenses no sólo buscan el beneficio de los trabajadores de Estados Unidos sino de los tres países.

Después de reiterar que la AFL-CIO es una aliada para la organizaciones mexicanas y canadienses, consideró que el T-MEC puede ratificarse tan rápido como se solucionen esos problemas, pero hay mucho trabajo por hacer y sería aventurado decir que saldrá pronto.

En este sentido, señaló que uno de los riesgos es que tanto las propias empresas mexicanas como las compañías en Estados Unidos podrían bloquear partes del acuerdo y no hagan valer lo establecido.

Primero, dijo, se necesita un verdadero plan de implementación con todos los recursos necesarios establecidos, pues ejemplificó que México cuenta con el menor número de inspectores laborales de cualquier país Latinoamericano.

“Cómo van a poder hacer valer esta ley laboral sin tener una cantidad de inspectores adecuados, necesitan un plan solvente, bien detallado, para poderlo realizar (...) hay que mejorar el capítulo laboral, hay que hacerlo vinculante, si llegamos a ese punto sí lo podemos aprobar, si no vamos a quedar en el no”, subrayó Trumka.

Reiteró el compromiso de diferentes representantes sindicales por arreglar las partes el acuerdo pendientes, para que sea uno que funcione a los trabajadores y sean economías que realmente funcionen para la clase trabajadora.

El líder sindical aseguró que hay interés, en particular del gobierno y del propio presidente Donald Trump, de que salga el T-MEC, por lo que confió en que se logrará resolver el tema y haya un tratado vinculante, que se pueda hacer valer no sólo para las empresas sino también para los trabajadores, porque de lo contrario sería desastroso.