El Cairo. Ayer, el gobernante militar de Egipto decretó un cese parcial de las odiadas leyes de emergencia de esa nación, en un aparente intento de aliviar la crítica de sus políticas antes del primer aniversario de la revuelta popular que derrocó a Hosni Mubarak.

El mariscal de campo Hussein Tantawi anunció que las leyes draconianas en vigor desde hace más de tres décadas serían cesadas hoy, pero que se seguirán aplicando a los delitos cometidos por vándalos. La cúpula militar a menudo se ha referido a los organizadores de las manifestaciones antigubernamentales como vándalos.

La decisión de Tantawi, amplía los poderes de la policía, lo que probablemente no satisfaga a los grupos de derechos humanos que han estado haciendo campaña para su eliminación total.

Los grupos de derechos humanos afirman que al menos 12,000 civiles han sido juzgados por tribunales militares desde que el Consejo Militar tomó el poder. Muchos de ellos fueron acusados de actos de vandalismo, cuando en realidad se trataba de manifestantes.

Para conmemorar el aniversario, los gobernantes se comprometieron a liberar a más de 1,900 personas juzgadas en tribunales militares.

En otro aparente gesto de buena voluntad, el prominente bloguero, Maikel Nabil Sanad, fue liberado ayer. Nabil fue arrestado en marzo y sentenciado por un tribunal militar a tres años de prisión por sus críticas a los militares por el uso de la violencia contra los manifestantes.