Una cacería humana a nivel nacional fue lanzada ayer en búsqueda del pistolero que mató a tres soldados franceses, a tres niños y a un rabino durante poco más de una semana en lo que el Fiscal en Jefe de París describió como terrorismo.

El fiscal François Molins, quien encabeza la investigación, expuso que todos los recursos de la ley en Francia han sido incorporados a los esfuerzos para localizar y detener al evasivo asesino.

El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, reconoció que la investigación no ha generado ninguna pista sólida hasta el momento. Tanto él como su rival François Hollande, del Partido Socialista, suspendieron sus trabajos de campaña hasta el día de hoy.