Sevastopol. Ayer Rusia y sus simpatizantes tomaron el control de más bases militares e instalaciones ucranianas en Crimea, mientras Moscú emitió declaraciones amenazantes sobre el caos en el este de Ucrania, que manifiestan la intención de Rusia de desempeñar un papel importante en el futuro.

Al menos cuatro bases militares de Ucrania fueron invadidas por hombres armados con uniformes que dicen ser unidades de autodefensa locales, bajo el mando de oficiales militares rusos.

El cuartel general de la Marina de Ucrania tuvo un corte de electricidad y el director de un hospital militar fue derrocado y remplazado por un miembro de la milicia pro-Rusia.

Varios activistas críticos de la presencia de Rusia en Crimea han desaparecido. Los residentes de la capital de la región de Simferopol indicaron haber sido visitados por comités que robaron o destruyeron sus pasaportes, uno de los requisitos de identificación para votar.

Los funcionarios de Crimea ya están actuando como si el referéndum que tendrá lugar el domingo fuera una conclusión inevitable.

En el sitio web del Parlamento de Crimea realizó una encuesta en la que los votos para adherirse a Rusia superan tres a uno a aquellos que quieren seguir formando parte de Ucrania.

Según Geoffrey R. Pyatt, embajador de Estados Unidos en Ucrania: La autonomía de Crimea no debe hacerse bajo el cañón de un arma de fuego .