Beirut. Los militantes suníes de Líbano han llegado en mayor número a Siria en los últimos meses para unir sus fuerzas con los extremistas islámicos que luchan en contra del gobierno sirio, según altos funcionarios de seguridad libaneses.

El creciente papel que los combatientes libaneses juegan en el conflicto es un resultado directo de la expansión de los lazos entre extremistas religiosos suníes en ambos lados de la frontera y ha aumentado la preocupación en el Líbano sobre la renovación de las tensiones sectarias.

A la vanguardia de la creciente alianza suní se encuentra el Frente al-Nusra, un grupo militante que se cree tiene vínculos con Al-Qaeda y que el gobierno de EU ha catalogado como una organización terrorista, de acuerdo con funcionarios libaneses.

Los militantes de Al-Nusra han establecido vínculos con células extremistas, en su mayoría, basadas afuera de Trípoli, la segunda mayor ciudad del Líbano, que ha sido durante mucho tiempo un semillero de la militancia suní.

Existe una fuerte relación entre el comando del Frente al-Nusra en Siria y los extremistas suníes en Trípoli , expuso un alto funcionario de seguridad libanés, que habló en anonimato.

Muchos de los suníes libaneses apoyan firmemente a la oposición siria, mientras que los chiitas libaneses avalan en su mayoría al gobierno alauita liderado por el presidente Bashar al-Assad.

Grupos militantes chiitas en Líbano, incluido Hezbolá -el grupo más poderoso militar y políticamente en el país- también han enviado combatientes a Siria en los últimos meses.

Los suníes en Líbano, ya sean extremistas o no, religiosos o no, apoyan fuertemente al levantamiento sirio , expuso Hilal Khashan, profesor de ciencias políticas en la Universidad Americana de Beirut.

Las divisiones en el Líbano acerca de Siria han desempeñado un papel cada vez mayor en los enfrentamientos sectarios entre los combatiente suníes y chiitas en Trípoli. En el último año, al menos 70 personas han muerto en tales combates.

Funcionarios de seguridad libaneses exponen que el ejemplo más claro de los vínculos entre militantes suníes en el Líbano y sus homólogos de Siria surgió a finales de noviembre, cuando un grupo de 22 voluntarios que simpatizan con la oposición siria cruzó la frontera hacia Siria. La mayoría del grupo estaba compuesto por jóvenes libaneses, aunque también había entre ellos algunos palestinos y sirios que residían en Líbano.