Más de 90 empresas japonesas, como Sony, Panasonic, Nissan o Toshiba, instaron al gobierno nipón a duplicar su objetivo en materia de energías renovables para 2030.

Agrupadas en un colectivo llamado "Iniciativa de Japón por el clima", las 92 compañías proponen que entre el 40% y el 50% de la electricidad producida en el país en 2030 provenga de energías renovables.

El objetivo actual del gobierno para esa fecha, fijado en 2018, es que esa parte sea de entre el 22% y el 24%, mientras que en 2017 era del 17 por ciento.

Un objetivo considerado demasiado modesto en relación con las metas que se han marcado otros países industrializados, y también respecto al desarrollo de las energías verdes.

El crecimiento de ese sector en Japón, combinado con una caída de la demanda de electricidad vinculada con la pandemia, permitió al país alcanzar su objetivo de 2030 en el primer semestre de 2020, según los datos preliminares publicados en septiembre.

"Para que Japón cumpla con su responsabilidad de ser uno de los líderes de los esfuerzos mundiales (en materia climática), el objetivo debe ser mucho más ambicioso", declararon las 92 empresas firmantes del llamado en un comunicado publicado en Japón.

"Un objetivo ambicioso estimularía el desarrollo de energías renovables, las empresas japonesas podrían jugar un papel mayor en el mercado mundial, donde se está acelerando la descarbonización", agregaron.

Japón inyectó 16,500 millones de dólares en el desarrollo de energías sostenibles en 2019, lo que lo convirtió en el cuarto inversor mundial en ese sector, por detrás de China, Estados Unidos y la Unión Europea, según un informe de Naciones Unidas publicado en 2020.

Para 2050, el país se ha marcado el objetivo de alcanzar la neutralidad en emisiones de carbono, aunque de momento sigue siendo muy dependiente de las energías fósiles (gas natural y carbón, principalmente).