El fiscal de la Corte Penal Internacional dijo el lunes que había solicitado una orden de arresto contra el líder libio Muammar Gaddafi por crímenes contra la humanidad por matar a manifestantes durante una revuelta contra sus 41 años de gobierno.

El fiscal de la corte, Luis Moreno-Ocampo, también pidió a los magistrados, que ahora tienen que comprobar si hay suficientes evidencias para emitir las órdenes, que ordenen la detención del hijo de Gaddafi Saif al Islam y del jefe del espionaje libio, Abdulá al Senussi, por la violenta represión de las protestas en febrero.

Moreno-Ocampo anticipó esta medida este mes cuando dijo que solicitaría tres detenciones por la muerte "predeterminada" de manifestantes en Libia después de que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas remitiera en febrero la investigación de la violencia al tribunal, con sede en La Haya.

"La oficina recopiló evidencias directas sobre órdenes emitidas por el propio Muammar Gaddafi, evidencias directas de Saif al-Islam organizando el reclutamiento de mercenarios y evidencias directas de participación de al-Senussi en los ataques contra los manifestantes", dijo Moreno-Ocampo en la CPI el lunes.

El fiscal ha procedido con una velocidad sin precedentes en la investigación de la violencia en la revuelta contra Gaddafi, y la petición de arresto se produce dos meses y medio después de que el Consejo de Seguridad le remitiera el caso.

Moreno-Ocampo añadió que la oficina del fiscal también había documentado cómo los tres mantuvieron reuniones "para planear operaciones" y Gaddafi usó su "autoridad absoluta para cometer crímenes en Libia".

Responsables libios ya han denunciado la acción de la fiscalía, diciendo que el tribunal es una creación de Occidente para juzgar a líderes africanos.

Miles de personas han muerto en el conflicto en Libia, el más sangriento de las revueltas que han sacudido Oriente Medio en lo que ha sido denominada "primavera árabe".

Responsables libios niegan haber matado a civiles, diciendo que se vieron obligados a adoptar acciones contra bandas de delincuentes armados y miembros de Al Qaeda. Dicen que la campaña de bombardeos de la OTAN es un acto de agresión colonial destinado a apoderarse del petróleo de Libia.

Moreno-Ocampo indicó que la rapidez de su investigación procede del consenso global de que los delitos cometidos en Libia tenían que ser investigados, aunque los jueces aún tienen que decidir si hay suficientes pruebas para proceder con las órdenes.

La CPI no tiene fuerza policial y depende de los estados miembros para ejecutar las detenciones.

Pese a que los bombardeos de la OTAN tienen como objetivo proteger a los civiles, Libia se ha sumido en una guerra civil, lo que complica seriamente los esfuerzos por detener sospechosos de la CPI.

Moreno-Ocampo dijo que su solicitud de órdenes de detención se basa en "fuertes evidencias" que incluyen fotografías, imágenes de vídeo y testimonio de personas de confianza del gobierno.

Libia no es miembro de la CPI y por lo tanto no está obligada a detener a los sospechosos de la corte.

Tres meses después de que comenzara la revuelta contra las cuatro décadas de gobierno de Gaddafi, la lucha entre los rebeldes y las fuerzas gubernamentales en varios frentes está prácticamente en un punto muerto y Gaddafi se niega a ceder a los esfuerzos para que abandone el poder.

DOCH